El Ayuntamiento de Calvià ha formalizado la cesión de una obra del artista José Carlos Terroba que recuerda a los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada, asesinados por ETA hace 17 años. La escultura, un tricornio iluminado, se instalará en la calle que lleva el nombre de una de las víctimas.
El próximo 30 de julio se cumplirán 17 años del atentado de ETA que acabó con la vida de dos jóvenes guardias civiles en Palmanova, y el municipio de Calvià lo recordará con un monumento permanente. El Ayuntamiento y el artista local José Carlos Terroba Bello han firmado la cesión de una escultura conmemorativa que se ubicará en la misma calle donde ocurrió el ataque, la calle Diego Salvá Lezaun.
La obra, diseñada y donada por Terroba, consiste en un tricornio de la Guardia Civil elaborado en hierro, de 110 centímetros de altura y unos 207 kilos de peso. Está asentado sobre una base de marmolina blanca e incorpora un sistema de iluminación interior e indirecta en tonos verdes, que evoca el color del uniforme de la Benemérita. El objetivo, según el artista, es crear un espacio de recogimiento y respeto para quienes se acerquen a rendir homenaje. Una placa acompañará la pieza con un texto en recuerdo de las víctimas.
La instalación de la escultura fue aprobada por unanimidad en el Pleno ordinario de noviembre de 2025, con los votos a favor de todos los grupos municipales con representación en el consistorio: PP, Vox y PSIB-PSOE. El alcalde de Calvià, Juan Antonio Amengual, destacó que la iniciativa partió del propio Terroba, conocido en la localidad por ser el autor del corazón de Palmanova. "José Carlos es de aquí, de Calvià, un gran artista. Tomó la iniciativa de proponernos hacer este monumento en memoria de Diego y Carlos, asesinados ahora hace ya 17 años", señaló el alcalde.
Amengual subrayó que el municipio no olvida el atentado que se cobró la vida de dos guardias civiles "jovencísimos" y que mantiene vivo el recuerdo "en tanto en cuanto no esté resuelto ese crimen". El atentado, ocurrido el 30 de julio de 2009, causó la muerte de los agentes Diego Salvá Lezaun y Carlos Sáenz de Tejada García, ambos destinados en el cuartel de la Guardia Civil de Calvià.
Para el artista José Carlos Terroba, esta ha sido la obra con la que más se ha emocionado. "Es verdad que, contando además de con la familia, con el apoyo de todo lo que representa el consistorio de Calvià, me he sentido muy bien. Es una escultura que digo que ojalá no se hubiese tenido que hacer", confesó Terroba, visiblemente afectado por el significado del encargo.
El Ayuntamiento de Calvià ya ha organizado el acto oficial de homenaje para el próximo 30 de julio a las 9 de la mañana, en el mismo lugar donde se produjo el atentado. Será un evento abierto al público, con la presencia de autoridades locales, insulares y autonómicas, así como representantes policiales, militares y de la sociedad civil. La jornada incluirá una ofrenda floral en memoria de los dos agentes.
La escultura se convierte así en un símbolo permanente de la condena al terrorismo y del recuerdo a las víctimas en un municipio que vivió de cerca la tragedia. Vecinos y visitantes podrán visitarla en la calle Diego Salvá Lezaun, un lugar que ya de por sí honra la memoria de uno de los fallecidos.
El acto del 30 de julio será el primero en el que la nueva obra esté presente, y desde el Consistorio esperan que sirva para mantener viva la memoria de lo ocurrido y para que las nuevas generaciones conozcan la historia. La escultura, con su iluminación verde, pretende ser un faro de recogimiento en pleno casco urbano de Palmanova.

