La alcaldesa de Algaida, Margalida Fullana, critica que el Consell extraiga agua de los acuíferos para regar la carretera de Manacor mientras los municipios sufren cortes de suministro. Esporles amenaza con multas a quienes superen los 340 litros diarios.
La sequía en Mallorca no da tregua y las administraciones, lejos de coordinarse, parecen competir por ver quién actúa peor. Mientras el Consell de Mallorca riega la carretera de Manacor con agua de los acuíferos en plena alerta amarilla, municipios como Algaida y Esporles ven cómo el suministro se resiente y los vecinos se quedan sin agua. La paradoja no pasa desapercibida para los alcaldes, que ya han alzado la voz.
Agua para las cunetas, no para los grifos
Margalida Fullana, alcaldesa de Algaida, no oculta su indignación. “Es incomprensible que el Consell utilice agua de nuestros acuíferos para regar una carretera mientras en los pueblos faltan recursos”, declaró. La extracción, destinada al mantenimiento de la vía, se produce en un contexto de restricciones crecientes en la comarca del Pla, donde el nivel de los acuíferos está bajo mínimos.
La crítica de Fullana apunta directamente a la falta de coordinación entre administraciones. “Las promesas de interconexión de redes y nuevos pozos se quedan en papel mojado. Luego, cuando llega el calor, nos piden a los ciudadanos que ahorremos, pero ellos no predican con el ejemplo”, añadió la alcaldesa, que representa a uno de los municipios más afectados por la sequía en Mallorca.
Cortes de suministro y amenaza de multas en Esporles
En Esporles, la situación no es mejor. El alcalde, Josep Ferrà, ha anunciado que se multará a quienes superen los 340 litros diarios de consumo o hagan un uso no esencial del agua, como llenar piscinas o regar jardines. “No queremos llegar a esto, pero la falta de previsiones nos obliga”, explicó Ferrà, quien asegura que el municipio ya sufre cortes de suministro en zonas como ses Rotgetes y Jardín de Flores.
El problema de fondo, según Ferrà, es que el segundo pozo que necesitan para garantizar el abastecimiento está taponado por retrasos administrativos. “Llevamos meses esperando un convenio con Abacua, pero todo se eterniza. Mientras, los vecinos sufren”, lamentó. La situación es especialmente crítica en las áreas de Tramuntana y el Pla, donde la sequía amenaza con dejar sin agua a la población si no se toman medidas urgentes.
Un verano de sequía anunciada
Entre las restricciones del verano pasado y las de este año, apenas ha habido avances. Las autoridades han anunciado proyectos de interconexión de redes y nuevos pozos, pero sin plazos concretos ni inversiones reales. Mientras, el turismo sigue creciendo, y con él la demanda de agua para alquileres vacacionales y explotaciones turísticas. “Todo está interconectado menos los niveles de agua necesaria”, ironizó un portavoz vecinal.
La descoordinación institucional no solo genera cortes de agua, sino también desafección política. Los vecinos de Algaida y Esporles ven cómo sus gobernantes se echan la culpa unos a otros mientras el grifo se seca. “No es solo un problema de recursos, es de voluntad política”, sentenció Fullana.
De cara al verano, los ayuntamientos piden al Consell una reunión urgente para coordinar medidas. Mientras tanto, los ciudadanos deberán convivir con restricciones y cortes. La próxima cita será en julio, cuando se espera que el Consell presente un plan de choque. Hasta entonces, cada gota cuenta.
¿Qué restricciones de agua hay en Esporles?
El ayuntamiento multará a quienes superen los 340 litros diarios o hagan usos no esenciales, como llenar piscinas.
¿Por qué hay cortes de agua en ses Rotgetes?
El segundo pozo que abastece la zona está taponado por retrasos administrativos y falta de convenio con Abacua.
¿Qué medidas ha tomado el Consell?
El Consell ha prometido interconexión de redes y nuevos pozos, pero sin plazos concretos. Mientras, riega carreteras con agua de acuíferos.

