Vecinos y turistas de la costa oriental de la bahía de Pollença sufren desde hace semanas un intenso olor a heces durante las noches, que atribuyen a la depuradora local o a algas en descomposición.
Un hedor persistente y nauseabundo, similar a excrementos humanos, está amargando las noches de residentes y veraneantes en la costa oriental de la bahía de Pollença. La queja es unánime: el olor aparece cuando sopla viento de cierta dirección y resulta insoportable, especialmente en las terrazas con vistas al mar, donde muchos turistas pagan auténticas fortunas por alojarse.
La depuradora, principal sospechosa
En los corrillos playeros, las explicaciones son variadas y, a menudo, escatológicas. Algunas matronas del lugar, durante su feliz hora del baño, señalan directamente a la depuradora de Pollença como la responsable del «perfume» nocturno. Otras apuntan a las aguas de s'Albufereta, cuya podredumbre, agravada por las altas temperaturas, podría estar generando el fétido aroma.
Sin embargo, fuentes próximas al consistorio de Pollença desmienten que la depuradora vierta en la zona húmeda protegida. Según estas fuentes, el vertido se realiza en el torrente de Sant Jordi, y el agua depurada no llega al mar, salvo en invierno, cuando el torrente lleva caudal. «No en esas duras jornadas pre caniculares», precisan.
Otras hipótesis: algas y depuradoras privadas
Otra posibilidad que barajan los vecinos es que el hedor proceda de la depuradora privada de un hotel de la zona. No obstante, esta teoría parece poco probable, ya que los propios clientes del hotel habrían protestado de inmediato. También se especula con las algas podridas que se acumulan en el litoral de Alcúdia, Muro, Santa Margalida y Artà. Las autoridades retiran estas algas en las zonas hoteleras, pero no en toda la costa.
«¿Y si fuesen las algas podridas?», se preguntan los afectados. La cuestión no es baladí, pues en el tramo de costa señalado hay muchas viviendas de alquiler turístico cuyos inquilinos pagan fortunas por disfrutar de la bahía. Por las noches, les gusta relajarse en su terraza contemplando el cielo estrellado y las luces del Puerto de Pollença, pero la peste «aromática» les echa sin contemplaciones.
Un problema sin solución a la vista
De momento, el origen exacto de los efluvios sigue siendo un misterio. Las autoridades locales no se han pronunciado oficialmente, y los vecinos temen que nadie vaya a hacer nada al respecto. Mientras tanto, los turistas que pagan precios elevados por alojarse en primera línea de mar se encuentran con una experiencia olfativa que nada tiene que ver con el paraíso prometido.
«Algo se pudre en la bahía más hermosa de Mallorca», sentencia un cronista local. Y mientras no se aclare el origen del hedor, los afectados tendrán que seguir aguantando las narices o, literalmente, cerrar las persianas.
¿Cuál es el origen del mal olor en la bahía de Pollença?
No está confirmado, pero se sospecha de la depuradora de Pollença, de algas en descomposición en s'Albufereta o de una depuradora privada de un hotel.
¿Afecta el olor a las viviendas turísticas de la zona?
Sí, muchas viviendas de alquiler turístico en la costa oriental de la bahía se ven afectadas, y los huéspedes se quejan del hedor nocturno.
¿Han tomado medidas las autoridades?
Hasta ahora no hay una respuesta oficial del Ayuntamiento de Pollença ni se han anunciado medidas para solucionar el problema.

