Dieciséis caravanas y furgonetas camperizadas se han instalado en el aparcamiento gratuito de Marivent, junto al Palacio Real, convirtiéndolo en un nuevo foco de vivienda alternativa ante la imposibilidad de acceder a un alquiler.
El aparcamiento municipal gratuito de Marivent, situado junto al Palacio de veraneo de la Familia Real, se ha convertido en un nuevo asentamiento de caravanas en Palma. Este jueves se contabilizaron dieciséis vehículos adaptados como vivienda, una cifra que crece siguiendo la estela de otros puntos de la ciudad como Son Hugo, Son Güells o Ciutat Jardí.
Florencia, argentina con nacionalidad italiana, es una de las residentes. Trabaja en la hostelería y lleva desde el inicio de la temporada viviendo en su caravana. “Hasta hace tres años todavía podíamos alquilar, ahora ya no. El piso más económico son 1.400 euros, es imposible”, explica. Comparte el espacio con otras dos compañeras que también trabajan en el sector.
Una alternativa forzada por la crisis de la vivienda
El fenómeno de las caravanas como vivienda se ha disparado en Palma ante la falta de acceso a un alquiler asequible. Florencia relata que muchas de las personas instaladas en Marivent trabajan durante la temporada turística y permanecerán hasta que cierre el establecimiento donde trabajan. “El año pasado cerró en octubre, a ver hasta cuándo aguantamos este año. Supongo que después nos moveremos y nos iremos a otro lugar de la isla”, señala.
Para ella y sus compañeras, la caravana es la única opción. “Nosotras nos arreglamos bien así, pero hay un problema muy grande con la vivienda y no nos queda otro remedio”, lamenta. La vida en el aparcamiento exige una organización diaria: lava la ropa en una lavandería, se ducha en el gimnasio y una vez a la semana acude a una gasolinera para vaciar las aguas residuales. También pide civismo a todos los que viven en la zona para evitar conflictos.
Un aparcamiento de 30.000 metros cuadrados
El solar municipal, abierto como aparcamiento disuasorio en 2023, cuenta con unas 600 plazas y una superficie de 30.000 metros cuadrados. Se habilitó para compensar las plazas de párking perdidas con la reforma del Passeig Marítim. En una primera fase se acondicionaron 120 plazas en la explanada más cercana a la calle Joan Miró, y se conectó con la línea de autobús L30, que enlaza Marivent con el Palacio de Congresos.
“Definitivamente cada vez vemos a más gente trayendo aquí su caravana”, advierte Florencia, reflejando la expansión de un fenómeno que ya suma varios puntos en la ciudad. Para los vecinos de la zona, el aumento de caravanas supone un cambio en el paisaje habitual del aparcamiento, que ahora convive con la vida cotidiana de quienes no tienen otra opción de vivienda.
El Ayuntamiento de Palma aún no se ha pronunciado sobre esta situación, pero el asentamiento de Marivent se suma a una lista creciente de solares y aparcamientos donde las caravanas se han convertido en hogar temporal o permanente para decenas de personas. La crisis de la vivienda en Mallorca, con precios de alquiler disparados, sigue empujando a trabajadores y residentes a buscar alternativas fuera del mercado convencional.
De momento, Florencia y sus compañeras seguirán en Marivent hasta que termine la temporada. Después, como ella misma dice, “nos moveremos a otro lugar de la isla”. Mientras, el aparcamiento junto al Palacio Real se consolida como un nuevo símbolo de la emergencia habitacional en Palma.

