El Govern balear y el Ayuntamiento de Palma han firmado el protocolo para construir un nuevo emisario de casi siete kilómetros vinculado a la depuradora de Palma II. La infraestructura, con un coste superior a 39,6 millones, busca mejorar el saneamiento de la bahía y garantizar la evacuación de excedentes de agua regenerada.
El conseller del Mar y del Ciclo del Agua, Juan Manuel Lafuente, y el alcalde de Palma, Jaime Martínez, han rubricado este martes en el Ayuntamiento el protocolo que impulsa la construcción de un emisario de 6,8 kilómetros para la depuradora de Palma II. De ese trazado, 1,5 kilómetros irán por tierra y 5,35 kilómetros bajo el mar, hasta verter los excedentes de agua regenerada en alta mar.
La inversión total supera los 39,6 millones de euros, una cifra que se suma a los 22 millones previstos para las futuras líneas de tratamiento número 5 y 6 de la misma depuradora. El objetivo, según Lafuente, es "reforzar la protección de la bahía de Palma, garantizar el correcto funcionamiento del sistema de depuración y continuar avanzando hacia un modelo de gestión del agua más eficiente y sostenible".
Una infraestructura clave para el saneamiento
La EDAR Palma II, una de las principales infraestructuras hidráulicas de Baleares, está en pleno proceso de ampliación y modernización. El nuevo emisario permitirá evacuar los volúmenes de agua regenerada que no puedan destinarse a la reutilización, evitando así que el sistema se sature y reduciendo riesgos ambientales.
El conseller ha subrayado que la actuación es "imprescindible para el futuro del saneamiento de la ciudad". La bahía de Palma soporta una elevada presión urbanística y turística, y esta infraestructura busca adaptar la red a las necesidades presentes y futuras. Para el vecino de Palma, eso se traduce en una menor probabilidad de vertidos y en una mejora de la calidad del agua de las playas.
Usos agrarios y financiación compartida
El protocolo firmado también abre la puerta a que el Govern balear contribuya a financiar la parte que corresponda al Ayuntamiento de Palma mediante recursos del canon de saneamiento, del factor de insularidad o de otras vías autonómicas, estatales o europeas. Ambas administraciones crearán una comisión de seguimiento que se reunirá periódicamente para coordinar el avance.
Además, el agua regenerada que no se vierta al mar podrá tener usos agrarios en zonas como Son Ferriol y Sant Jordi, un detalle que no solo alivia la presión sobre el emisario, sino que también aporta un recurso hídrico adicional a los agricultores de la comarca. Así, la infraestructura no solo protege el litoral, sino que fomenta una economía circular del agua.
El siguiente paso será la redacción del proyecto constructivo, cuya licitación está prevista para los próximos meses. Mientras tanto, los vecinos de Palma pueden respirar algo más tranquilos: la bahía tendrá un aliado submarino de casi siete kilómetros para mantenerla limpia.
¿Cuánto costará el nuevo emisario de Palma?
La inversión prevista supera los 39,6 millones de euros, a los que se suman 22 millones para las nuevas líneas de tratamiento de la depuradora.
¿Dónde irá el agua del emisario?
El emisario verterá los excedentes de agua regenerada a 5,35 kilómetros mar adentro, y el agua no vertida podrá usarse para riego agrícola en Son Ferriol y Sant Jordi.

