El Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (Ibassal) comprobará las condiciones térmicas en el aeropuerto de Son Sant Joan, después de que el sindicato USO denunciara a Aena por las altas temperaturas registradas en varias zonas.
El Instituto Balear de Seguridad y Salud Laboral (Ibassal) ha anunciado este jueves que medirá las temperaturas en determinados puestos de trabajo del aeropuerto de Palma. La decisión llega después de que el sindicato USO presentara una denuncia contra Aena ante la Inspección de Trabajo por las elevadas temperaturas que, según aseguran, afectan a los trabajadores de seguridad privada en el aeródromo.
La directora del Ibassal, Coloma Capó, se ha reunido con el secretario general de la Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de USO, Miguel Sañudo, para abordar la situación. Durante el encuentro, Capó ha confirmado que los técnicos del instituto llevarán a cabo mediciones en las zonas donde se han reportado las condiciones más extremas.
Según ha explicado USO, el pasado fin de semana se produjo la avería de dos máquinas de aire acondicionado, lo que obligó a cerrar dos filtros de pasajeros y provocó incidencias en el funcionamiento de las instalaciones. El sindicato sostiene que las temperaturas en las áreas afectadas han alcanzado picos de hasta 33 grados, con una humedad relativa del 70%, lo que dificulta el desarrollo del trabajo y justifica la denuncia.
La reunión de este jueves se enmarca en el seguimiento que el Ibassal realiza durante el verano de las condiciones de trabajo frente al riesgo por altas temperaturas. El organismo lleva a cabo visitas programadas a empresas, actuaciones de verificación de las condiciones laborales y reuniones de coordinación tanto con Aena como con las organizaciones sindicales.
En las últimas semanas, el Ibassal también se ha reunido en varias ocasiones con representantes de UGT y CCOO para conocer de primera mano las incidencias y preocupaciones de los trabajadores y orientar las actuaciones preventivas. Asimismo, la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer, y la directora del Ibassal, Coloma Capó, mantuvieron un encuentro con el director del aeropuerto de Palma para trasladarle las preocupaciones de la plantilla y reclamar nuevas medidas de protección frente al calor, entre ellas la reapertura de la cantina como espacio de refrigeración.
La inspección del Ibassal se centrará en los puestos de trabajo donde los empleados de seguridad privada desarrollan su actividad, especialmente en las zonas de filtros de pasajeros y áreas de control. Los técnicos medirán las condiciones térmicas para determinar si se superan los límites establecidos por la normativa de prevención de riesgos laborales.
Para los trabajadores del aeropuerto de Palma, esta actuación supone un paso adelante en la mejora de sus condiciones laborales. La denuncia de USO ha puesto el foco en un problema que, según el sindicato, se repite cada verano y que afecta no solo a la salud de los empleados, sino también a la calidad del servicio que se presta a los pasajeros.
El aeropuerto de Son Sant Joan es una de las infraestructuras clave de Baleares, con un tráfico de millones de pasajeros al año. Las altas temperaturas que se registran en sus instalaciones durante los meses de verano han sido motivo de queja recurrente por parte de los trabajadores, que reclaman medidas efectivas para garantizar un entorno laboral seguro y saludable.
La Conselleria de Trabajo ha mostrado su compromiso con la resolución del conflicto y ha asegurado que se mantendrá en contacto con todas las partes implicadas para buscar soluciones a corto plazo. Mientras tanto, los técnicos del Ibassal ya han comenzado a planificar las visitas de inspección, que se llevarán a cabo en los próximos días.

