La Policía Local de Palma y la Policía Nacional desplegaron un operativo conjunto en la madrugada del 8 de julio en Platja de Palma, con más de 70 agentes. Se identificaron 12 vendedores y se levantaron cuatro denuncias.
La madrugada del miércoles 8 de julio, Platja de Palma fue escenario de un importante dispositivo policial contra la venta ambulante ilegal. Más de 70 agentes de la Policía Local de Palma y la Policía Nacional participaron en el operativo, que se centró en la calle Pare Bartomeu Salvà y sus alrededores, una de las zonas con mayor afluencia turística en verano.
La intervención principal se desarrolló entre las 00.30 y las 02.00 horas. Durante ese tiempo, los agentes identificaron a 12 vendedores ambulantes, formularon cuatro denuncias por infracciones de ordenanzas municipales y abrieron una investigación a una persona. Además, se incautó una cantidad significativa de material destinado a la venta ilícita, aunque el Ayuntamiento no ha precisado el valor concreto de lo intervenido.
Refuerzo estival en la zona turística
Este operativo se enmarca en el refuerzo de seguridad que se despliega cada temporada estival en Platja de Palma. La zona, que concentra una gran parte de la oferta de ocio y restauración de la ciudad, suele ver incrementada la presión de la venta ambulante no autorizada durante los meses de verano, especialmente en horario nocturno.
Por parte de la Policía Local de Palma, participaron 37 efectivos del Grupo de Actuación Preventiva (GAP), la Unidad de Intervención Inmediata (UII), el Servicio Especial de Turismo (SETUR), agentes en prácticas y personal de refuerzo contratado para la campaña de verano. La Policía Nacional aportó agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), los Grupos Operativos de Respuesta (GOR), la Unidad Motorizada y la Brigada de Extranjería.
El Ayuntamiento de Palma defiende que este tipo de acciones forman parte de su compromiso con la defensa del comercio legal y el cumplimiento de la Ordenanza para el Fomento de la Convivencia Cívica, que prohíbe la venta ambulante no autorizada y también la compra de estos productos. "Queremos proteger tanto a los comerciantes que cumplen la normativa como a los turistas y residentes que disfrutan de la zona", señalaron fuentes municipales.
Impacto en el vecindario y el turismo
Para los residentes de Platja de Palma, estos operativos suponen un alivio en su día a día. La venta ambulante ilegal no solo genera competencia desleal a los establecimientos locales, sino que también provoca problemas de ruido, suciedad y sensación de inseguridad en algunas calles. "Es positivo que se hagan estos controles, porque la zona se vuelve más tranquila y agradable", comentó un vecino de la calle Pare Bartomeu Salvà.
Desde el sector turístico, también se valora la iniciativa. La imagen de la zona es clave para la experiencia de los visitantes, y la presencia de vendedores ambulantes no regulados puede dar una impresión de desorden. El operativo de esta madrugada es el primero de una serie de actuaciones previstas para las próximas semanas, según confirmaron fuentes policiales.
Los agentes continuarán realizando controles aleatorios en distintos puntos de Platja de Palma, con especial atención a los horarios de mayor afluencia. El Ayuntamiento recuerda que la ordenanza cívica contempla multas de hasta 3.000 euros para los infractores reincidentes, y que la colaboración ciudadana es fundamental para detectar estas actividades.

