La dirección del centro de salud de Son Gotleu, en Palma, ha ordenado retirar toda la simbología política tras la polémica por los carteles pro Palestina y la retirada de la bandera de España.
El centro de salud de Son Gotleu, en Palma, ha sido escenario de una agria polémica durante las últimas semanas. Todo comenzó cuando varios usuarios denunciaron la presencia de carteles, fotografías y símbolos de apoyo a Palestina en distintas dependencias del centro, colocados, según los denunciantes, sin autorización de la Conselleria de Salud.
Los pacientes consideran que un centro de salud público debe mantener una estricta neutralidad ideológica y limitarse a la asistencia sanitaria. Durante semanas registraron quejas por escrito y trasladaron su malestar a la dirección, pero la tensión no hizo más que crecer.
El jueves por la mañana, un ciudadano español y otro de origen africano reclamaron un trato igualitario: si se permitían los símbolos pro Palestina, también debía autorizarse la colocación de una bandera de España. La dirección del centro accedió y el personal de seguridad instaló la enseña nacional en una zona visible.
Sin embargo, la calma duró poco. Al día siguiente, la bandera ya no estaba. Según los testigos, fue retirada por una médica, lo que provocó la indignación de los usuarios y nuevas protestas. Los afectados anunciaron la presentación de nuevas denuncias por trato desigual en la exhibición de símbolos en instalaciones públicas.
Ante el creciente conflicto, la dirección del centro ha ordenado la retirada de toda la simbología política, sea cual sea su contenido, para devolver la neutralidad institucional al edificio. La decisión busca evitar que el centro sanitario siga siendo escenario de enfrentamientos ideológicos.
Los denunciantes reclaman ahora a la Conselleria de Salud que aclare si existía autorización para los carteles y qué criterios deben aplicarse para garantizar la neutralidad política en los edificios públicos. De momento, la polémica sigue abierta y el debate sobre los límites de la expresión política en los centros sanitarios ha quedado sobre la mesa.

