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Familias del CEIP Badies de Llucmajor estallan tras años de promesas incumplidas

Las familias del CEIP Badies de Llucmajor denuncian años de deficiencias sin resolver, desde toldos hasta humedades, tras una reunión sin solución.

Joan FerràJoan Ferrà··4 min de lectura

La falta de toldos en el patio infantil ha desbordado la paciencia de la comunidad educativa del CEIP Badies, que acumula una larga lista de incidencias sin resolver desde 2023.

La comunidad educativa del CEIP Badies de Llucmajor ha dicho basta. La última reunión con la brigada municipal, celebrada el pasado 29 de junio de 2026, fue el detonante: los técnicos alegaron que la instalación de toldos de sombra en el patio infantil correspondía a actuaciones verticales y que estaban saturados de trabajo. Sin solución a la vista, las familias consideran que "es la gota que colma el vaso" tras años de promesas incumplidas.

Un historial de incidencias que se remonta a 2023

El conflicto no es nuevo. Ya el 5 de mayo de 2023, un foco del patio se desprendió fuera del horario lectivo, pese a que las familias habían avisado previamente de su mal estado. El elemento fue retirado y la zona clausurada, pero el resto de luminarias no se revisaron. El resultado: las pistas deportivas estuvieron meses con una iluminación insuficiente, lo que afectó a las actividades extraescolares y al uso del espacio durante los meses de invierno.

Pocos meses después, el 6 de julio de 2023, una visita técnica de la dirección general de Planificación, Ordenación e Infraestructuras Educativas elaboró un informe que detectó múltiples desperfectos. Entre ellos, el deterioro de la reja perimetral —pendiente desde hace más de una década—, humedades en varias aulas, problemas en los baños del comedor, puertas en mal estado y una falta general de mantenimiento preventivo. El informe, sin embargo, no se tradujo en acciones concretas.

Promesas sin cumplir y una campaña de firmas

En diciembre de 2023, las familias trasladaron estas deficiencias al Consell Escolar y, desde entonces, han reiterado las incidencias en cada reunión sin obtener soluciones efectivas. La situación se agravó en diciembre de 2024, cuando una ventana del comedor se rompió, provocando la caída de cristales que obligó a reorganizar el espacio. Fueron los propios docentes quienes aseguraron la zona de forma provisional, ante la falta de respuesta municipal.

Ese mismo mes, más de 600 personas respaldaron una campaña de firmas para exigir actuaciones urgentes. En enero de 2025, las familias solicitaron intervenir en el pleno municipal. Finalmente, fueron citadas a una reunión con la alcaldesa, donde se anunciaron compromisos como un contrato integral de mantenimiento y un plan de inversiones. Sin embargo, según denuncian, estos anuncios no se han materializado. A día de hoy, no existe información pública sobre la licitación del contrato, ni calendario de ejecución, ni actuaciones concretas en marcha.

El día a día de alumnos y docentes

Mientras tanto, los alumnos del CEIP Badies siguen sufriendo las consecuencias. El patio infantil carece de sombra en los meses de más calor, lo que obliga a los niños a jugar bajo el sol. Las humedades en las aulas provocan desconchones en las paredes y, en algunos casos, mal olor. Los baños del comedor, según las familias, están en un estado "lamentable". Y la reja perimetral, con más de diez años de deterioro, supone un riesgo de seguridad que preocupa a los padres.

A lo largo de 2025 se registraron nuevas incidencias: ventanas que no cierran bien, humedades que reaparecen, puertas que se atascan, mobiliario deteriorado. Las familias solicitaron la intervención de la Conselleria de Educación, que en abril de ese año realizó una visita institucional. Allí se fijaron compromisos en materia de seguridad perimetral, accesos, porches y baños. Pero, de nuevo, sin resultados visibles.

Un futuro incierto para el centro

La comunidad educativa del CEIP Badies se siente "abandonada" por las administraciones. Mientras el curso 2025-2026 llega a su fin, las familias se preguntan si el próximo curso escolar comenzará con las mismas deficiencias. La falta de toldos, las humedades, los cristales rotos y la reja peligrosa son solo la punta del iceberg de un problema que se arrastra desde hace años. Los padres han anunciado que no descartan nuevas movilizaciones si no ven avances concretos antes de septiembre.

¿Qué deficiencias tiene el CEIP Badies de Llucmajor?

El centro acumula problemas como falta de toldos en el patio, humedades, ventanas rotas, baños en mal estado y una reja perimetral deteriorada desde hace más de una década.

¿Qué han hecho las familias del CEIP Badies para reclamar?

Han presentado quejas en el Consell Escolar, recogido más de 600 firmas y solicitado reuniones con la alcaldesa, que prometió un contrato de mantenimiento aún sin ejecutar.

¿Cuándo se prevén soluciones para el CEIP Badies?

No hay calendario concreto; las familias esperan avances antes del inicio del próximo curso escolar en septiembre de 2026.

Joan Ferrà

Escrito por

Joan Ferrà

Redactor

Ciencias Políticas por la Universitat de les Illes Balears y veterano de los plenos isleños. Mallorquín de secano, cafetero y con paciencia para la burocracia balear; lleva años contando la política y la sociedad de la isla.