El fuego, declarado ayer en el Carrer Major de Llucmajor, continúa sin control tras más de un día. La acumulación de basura por el síndrome de Diógenes de la dueña, una profesora jubilada de 78 años, ha alimentado las llamas y provocado el derrumbe del tejado.
Los Bombers de Mallorca llevan ya más de 24 horas luchando contra las llamas en una vivienda del Carrer Major de Llucmajor, número 75. El incendio, que se inició a las 15:15 horas del miércoles, sigue activo a primera hora de esta tarde debido a la enorme cantidad de basura acumulada en el interior. La propietaria, una antigua profesora de 78 años con síndrome de Diógenes, fue rescatada ilesa y se encuentra ingresada en la unidad de Psiquiatría del hospital de Son Llàtzer.
Un fuego alimentado por décadas de acumulación
Cuando los bomberos llegaron al lugar, se encontraron con que la casa estaba atestada de bolsas de basura llenas de revistas y papel, que llegaban hasta la misma puerta de la calle. La mujer llevaba más de diez años acumulando trastos, y el Ayuntamiento de Llucmajor ya tenía constancia de su situación, aunque no había logrado la autorización judicial para retirar los desechos. Esa acumulación ha actuado como combustible, generando una carga de fuego tan intensa que ha provocado el derrumbe del tejado del inmueble, una casa de pueblo de planta baja y dos pisos.
Las llamas se propagaron a la finca colindante, donde cuatro personas de dos familias distintas tuvieron que ser desalojadas por precaución. En el otro lado de la finca hay un solar, lo que evitó una mayor afectación. Los bomberos han movilizado dotaciones de los parques de Llucmajor, Felanitx y Manacor, y han estado rociando agua sobre el inmueble de forma ininterrumpida durante toda la noche y la mañana, pero el fuego sigue sin sofocarse.
La lucha contra el síndrome de Diógenes
El caso de la anciana, una profesora jubilada, pone de relieve la complejidad de abordar el síndrome de Diógenes desde las administraciones. Según fuentes de la Policía Local de Llucmajor, el Consistorio conocía la situación y había intentado intervenir, pero la falta de una orden judicial impedía actuar. La mujer fue trasladada en ambulancia al hospital de Son Llàtzer, donde permanece ingresada en el departamento de Psiquiatría, en aparente buen estado físico pero con evidentes problemas de salud mental.
Los vecinos de la zona, que han seguido con angustia la evolución del incendio, señalan que la acumulación era un problema conocido y que temían que algo así pudiera ocurrir. La calle Major ha estado cortada al tráfico durante todo el día, y los servicios de emergencia recomiendan a los residentes cercanos mantener las ventanas cerradas para evitar la inhalación de humo. Los Bombers de Mallorca confían en poder controlar el fuego en las próximas horas, aunque la gran cantidad de material combustible hace difícil predecir cuándo se dará por extinguido.
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Llucmajor estudia medidas para evitar que situaciones similares se repitan, aunque fuentes municipales reconocen que la intervención en casos de salud mental requiere de un delicado equilibrio entre la protección del individuo y la seguridad colectiva. La comunidad espera que esta tragedia sirva para concienciar sobre la necesidad de actuar a tiempo.

