La academia que Rafa Nadal fundó en Manacor en 2016 ya tiene presencia en cuatro continentes. Tras abrir en Kuwait, prepara un Sport Center en Albania y cuenta con varios Tennis Center repartidos por el mundo, impulsada por la venta del 44,9% al fondo GPF Capital.
El proyecto que Rafa Nadal inició en su Manacor natal en 2016 ha traspasado fronteras hasta convertirse en una red internacional con centros en cuatro continentes. La Rafa Nadal Academy ya opera una academia en Kuwait, varios Tennis Center en distintos países y ultima la apertura de un Sport Center en Albania. La reciente venta del 44,9% de la sociedad al fondo GPF Capital ha dado un nuevo impulso a esta expansión que el propio tenista defiende como un "proyecto para toda la vida, muy personal".
De Manacor al mundo: el origen del imperio
La academia abrió sus puertas en Manacor en 2016 con la idea de transmitir a jóvenes promesas la metodología que llevó al mallorquín a ganar 22 títulos de Grand Slam. Desde entonces, el complejo no ha dejado de crecer: ha ampliado sus instalaciones, su oferta deportiva y educativa, y se ha consolidado como uno de los centros de alto rendimiento más importantes del mundo. Allí se ha formado, por ejemplo, la filipina Alexandra Eala, que alcanzó los octavos de final en Wimbledon y ya está entre las 30 mejores del ranking WTA.
Para los vecinos de Manacor, la academia ha supuesto un revulsivo económico y turístico. Cada año, cientos de jóvenes tenistas de todo el mundo llegan al municipio para entrenar, lo que ha dinamizado la hostelería local y ha puesto a la ciudad en el mapa deportivo internacional. "Es un orgullo que el nombre de Manacor suene en todos los continentes gracias a Rafa", comentaba hace unos meses un hostelero de la zona.
Kuwait, la primera gran apuesta internacional
En 2020, la academia dio su primer gran salto fuera de España con la apertura de la Rafa Nadal Academy Kuwait, fruto de un acuerdo con el Grupo Tamdeen. El complejo reproduce fielmente el modelo de Manacor y ofrece programas de entrenamiento para todas las edades y niveles. Dirigido por el exjugador Nuno Márques y un equipo de entrenadores desplazados desde Mallorca, el centro busca convertirse en un referente tenístico en Oriente Medio y apoyar a la Federación de Tenis de Kuwait en el desarrollo de este deporte.
La elección de Kuwait no fue casual. Nadal explicó en una entrevista con CNBC que "la empresa ha crecido mucho en los últimos años y sentíamos que necesitábamos ayuda para seguir expandiéndonos por todo el mundo". Esa ayuda llegó con la entrada de GPF Capital, que aportó capital y experiencia para acelerar el crecimiento internacional. El tenista mantiene el control de la sociedad, pero la operación le ha permitido afrontar nuevos proyectos sin perder la esencia del proyecto.
Albania, el próximo destino
El siguiente paso en la hoja de ruta de la academia es Albania, donde está prevista la apertura de un Sport Center en los próximos meses. Aunque aún no se han dado detalles concretos, fuentes cercanas al proyecto apuntan a que será un centro multideportivo que seguirá la filosofía de la academia mallorquina. La elección de Albania responde al interés por expandirse en el sudeste de Europa, una región con potencial tenístico y donde la marca Nadal tiene una gran aceptación.
Este movimiento internacional plantea un reto logístico y de gestión para el equipo de la academia. Mantener la calidad formativa y la metodología original en centros repartidos por el mundo no es tarea fácil. Sin embargo, desde la organización aseguran que todos los centros cuentan con entrenadores formados en Manacor y supervisan periódicamente el nivel de las instalaciones.
Para los residentes de Manacor, la expansión internacional tiene una lectura agridulce. Por un lado, el orgullo de ver cómo un proyecto local se convierte en global; por otro, la incertidumbre de si el centro original perderá peso relativo. De momento, la academia de Manacor sigue siendo el buque insignia y el lugar donde se forman los talentos más prometedores. Y, quién sabe, quizá el próximo gran campeón salga de un pueblo de Mallorca, como hizo Rafa.

