Un juzgado de Manacor ve indicios de delito contra los derechos de los trabajadores en la caída de un empleado municipal de Son Servera. El accidente ocurrió en junio de 2024 mientras instalaba la figura del 'Picolí cap d'olla' para las fiestas de Sant Joan.
El Juzgado de Instrucción de Manacor ha dado el primer paso para sentar en el banquillo al Ajuntament de Son Servera por el accidente laboral que sufrió un empleado municipal. El trabajador se precipitó desde una gran altura cuando colocaba la figura del 'Picolí cap d'olla', el tradicional personaje que preside las fiestas de Sant Joan. El auto judicial concluye la instrucción y aprecia indicios de un delito contra los derechos de los trabajadores por parte de los responsables de seguridad del consistorio.
Una caída desde gran altura con una cesta artesanal
Los hechos se remontan al 12 de junio de 2024. El empleado municipal se encontraba realizando trabajos de instalación de la figura cuando el sistema de elevación casero que utilizaban falló. Según la investigación, para izar la figura y al trabajador se empleaba una cesta metálica fabricada por los propios empleados, que se elevaba con una carretilla elevadora. Este dispositivo se desequilibró y provocó la caída del operario, que sufrió lesiones graves y un fuerte traumatismo craneoencefálico que requirió ingreso hospitalario.
Tanto la Inspección de Trabajo como el atestado de la Guardia Civil concluyeron que no se cumplían con las medidas de seguridad básicas. El auto judicial señala que existió una mala utilización de los medios, ya fuera por «la falta de control e incluso la anuencia de los responsables de la seguridad de los trabajadores». Es decir, los mandos del consistorio habrían permitido o tolerado el uso de un método inseguro y de fabricación propia, sin los estándares exigidos para trabajos en altura.
El siguiente paso: las acusaciones y el juicio
La resolución judicial ya ha sido notificada a las partes. El escrito emplaza a la Fiscalía y a la acusación particular —que previsiblemente ejercerá el propio trabajador o su representación legal— a presentar sus escritos de calificación provisional. Este trámite es el paso previo a la celebración del juicio oral, que se celebrará en el mismo juzgado de Manacor.
El accidente ha conmocionado a la localidad de Son Servera, donde el 'Picolí cap d'olla' es un símbolo de las fiestas de Sant Joan. La figura, que representa a un personaje grotesco con una olla en la cabeza, se instala cada año en un lugar destacado del pueblo. Ahora, el Ayuntamiento se enfrenta a la posibilidad de que se demuestre que falló en su deber de proteger a sus empleados. El caso pone el foco en la seguridad laboral en los pequeños municipios, donde a menudo se recurren a métodos improvisados por falta de medios o de formación.
Para los vecinos de Son Servera, la noticia supone un jarro de agua fría en vísperas de las fiestas, que este año se celebrarán con la mirada puesta en el juzgado. El trabajador accidentado, que aún se recupera de las secuelas, espera que la justicia determine responsabilidades y que el Ayuntamiento tome medidas para que ningún otro empleado vuelva a arriesgar su vida por colocar un muñeco.

