El municipio de Son Servera, al nordeste de Mallorca, esconde una iglesia neogótica diseñada por un discípulo de Gaudí que quedó sin techo por falta de fondos. Además, siete playas de aguas cristalinas y el lujoso refugio de Ana Obregón lo convierten en el destino de moda este verano.
El municipio de Son Servera, con poco más de 11.000 habitantes, se ha convertido en el secreto mejor guardado de la costa nordeste de Mallorca. Allí, entre pinos y acantilados, se encuentra la residencia de la familia García-Obregón, conocida como El Manantial, una fortaleza de 6.000 metros cuadrados de parcela construida en primera línea de roca por el padre de la actriz. La joya de la corona son sus 1.000 metros edificados en una sola planta, con vistas panorámicas a la bahía de Cala Millor.
La iglesia que imita a Gaudí y se quedó sin techo
Pero el verdadero tesoro arquitectónico del casco histórico es la Església Nova, un templo neogótico diseñado por Joan Rubió i Bellver, discípulo aventajado de Antoni Gaudí. Las obras comenzaron en 1905, pero en 1929 la falta de fondos paralizó la construcción para siempre, dejando el templo inacabado y completamente al aire libre.
Lejos de ser unas ruinas abandonadas, el Ayuntamiento ha transformado el espacio en un auditorio cultural vivo que acoge conciertos y bodas bajo las estrellas. Los arcos ojivales y los imponentes ventanales recortan el cielo azul de Mallorca, creando una estampa única que ya es un imán para los amantes de la fotografía.
Siete playas paradisíacas en un solo municipio
El litoral de Son Servera despliega un abanico de siete playas y calas con aguas transparentes. La playa urbana de Cala Millor ofrece arena blanca y servicios premium, ideal para familias. El puerto deportivo de Cala Bona mantiene el encanto marinero de los antiguos pueblos de pescadores.
El punto máximo de exclusividad se localiza en la Costa dels Pins, un entorno protegido donde los pinos tocan el agua y las mansiones millonarias se camuflan entre la vegetación. Las plazas hoteleras vuelan rápido debido a la alta demanda de turistas alemanes y nacionales que buscan huir de las masificaciones del sur de la isla.
El destino que cotiza al alza este verano
Son Servera también es el punto de partida perfecto para explorar la Serra de Llevant, con rutas ciclistas y de senderismo que conectan el mar con la montaña en pocos minutos. La combinación de cultura, calas secretas y el morbo de la crónica social sitúan a este destino en el radar de las tendencias viajeras más deseadas de la temporada.
El mercado semanal que se celebra en las plazas del centro histórico es el lugar perfecto para cruzarse con vips que visten de lino y compran producto local. ¿Te imaginas ya recorriendo los arcos sin techo de la iglesia más fotogénica de España?
¿Cómo llegar a Son Servera desde Palma?
Se puede llegar en coche por la carretera Ma-15 en aproximadamente 45 minutos, o en autobús con la línea 412 desde la estación de Palma.
¿Cuáles son las mejores calas de Son Servera?
Las más destacadas son Cala Millor, Cala Bona y la exclusiva Costa dels Pins, todas con aguas cristalinas y fácil acceso.
¿Se puede visitar la Església Nova?
Sí, el templo está abierto al público como auditorio cultural y se puede visitar libremente, especialmente durante los conciertos y eventos.

