La tienda Ponent, en Port d'Andratx, ha conmemorado su 50 aniversario con un encuentro de clientes y familiares. Catalina Esteva, su propietaria, transformó el bar familiar en un comercio de moda cuando tenía 18 años.
La tienda Ponent, en pleno corazón del Port d'Andratx, ha cumplido medio siglo de vida. Para celebrarlo, su propietaria, Catalina Esteva, reunió a clientes, amigos y familiares en un acto que puso en valor la historia de este comercio de proximidad.
De bar a tienda de moda: el giro que cambió todo
En 1976, con solo 18 años, Catalina Esteva convenció a su abuela para reconvertir el bar familiar en una tienda de moda. «Era una apuesta importante porque no conocíamos este mundo, pero confiábamos en que podía funcionar», recuerda. El negocio, entonces en la primera línea del puerto, dio un salto hacia lo desconocido.
La familia venía del sector de la restauración, así que adentrarse en la moda suponía un reto mayúsculo. «Con trabajo, dedicación y el apoyo de nuestros clientes, el tiempo nos ha demostrado que fue la decisión correcta», añade Esteva. Hoy, cincuenta años después, aquella apuesta se ha convertido en un referente del comercio local.
El relevo generacional y un equipo de cinco trabajadoras
En los primeros años, abuela y nieta atendían juntas el establecimiento. En 1993 se incorporó Cristina, la primera empleada, que desarrolló toda su carrera en Ponent hasta jubilarse. Actualmente, el comercio cuenta con un equipo de cinco trabajadoras, todas ellas mujeres, que mantienen viva la esencia del trato cercano.
«Lo más bonito es seguir viendo entrar a personas que llevan comprando aquí desde hace décadas y que ahora vienen acompañadas por sus hijos o nietos. Eso es lo que da sentido a estos cincuenta años», afirma la propietaria. La tienda ha sido testigo de la evolución del Port d'Andratx y de sus visitantes.
Competencia digital y el valor de la atención personalizada
A pesar de la presión de las grandes firmas y del comercio electrónico, Ponent ha mantenido su identidad. La clave, según Esteva, está en la cercanía y la fidelidad de los clientes. «No vendemos solo ropa; vendemos confianza y un trato que no se encuentra en internet», comenta.
El aniversario reunió a numerosas personas que han formado parte de la historia de la tienda. La celebración sirvió para poner en valor el papel del comercio de proximidad en la vida del Port. Cinco décadas después, Ponent sigue siendo uno de los establecimientos más emblemáticos del municipio, un lugar donde la moda y la amistad se dan la mano.
