El Ayuntamiento de Banyalbufar ha redactado un modelo de autorización municipal para gestionar los accesos durante el eclipse del 12 de agosto, ante la demora del Govern en definir el dispositivo definitivo. El único policía local ha sido el encargado de elaborar el documento.
El Ayuntamiento de Banyalbufar ha decidido tomar cartas en el asunto ante la incertidumbre que genera la falta de un plan definitivo del Govern para el eclipse solar del 12 de agosto. El consistorio, que apenas cuenta con un único agente de policía local, ha elaborado un documento de autorización propio para controlar los accesos de competencia municipal mientras espera las directrices del Ejecutivo balear.
“Las medidas llegan tarde y ahora todo son prisas”, lamenta Joan Vives, alcalde en funciones, que sustituye a Leonor Bosch, de baja por maternidad. Vives explica que el municipio lleva meses preparándose, pero siempre condicionado a lo que decidan otras administraciones. “Desde marzo o abril hablamos del eclipse, pero hemos estado un poco a la espera porque dependemos de ellas y nuestros recursos son muy limitados”, señala.
A falta de 20 días para el fenómeno astronómico, el Consistorio admite que afronta la jornada con muchas incógnitas. “Estamos preocupados porque no sabemos exactamente a qué nos enfrentamos. Nunca ha habido una situación igual y no sabemos qué puede pasar si acaba viniendo una cantidad inmensa de gente”, reconoce Vives.
El único policía local de Banyalbufar se ha adelantado y ha redactado un modelo de autorización que el ayuntamiento prevé utilizar para gestionar los accesos de su competencia. “Se ha anticipado. Ha preparado un documento de autorización que emplearemos para los accesos de competencia nuestra”, detalla el alcalde en funciones. No obstante, el modelo aún no es definitivo: el agente está pendiente de recibir las instrucciones del sargento para comprobar si el documento se mantiene tal cual o debe modificarse para adaptarse al dispositivo del Govern.
El Ayuntamiento trabaja también para reforzar la plantilla de cara al 12 de agosto. Habitualmente solo cuenta con un policía local, pero espera disponer de tres agentes gracias a convenios con otros municipios. “Queremos tener un mínimo de tres policías ese día. Estamos gestionándolo con otros pueblos para que puedan venir agentes, aunque sabemos que será complicado porque todos tendrán necesidades”, explica Vives.
El objetivo es controlar los accesos al Port des Canonge y a varias bifurcaciones que permiten llegar en coche hasta el mar. Con tres policías, el consistorio confía en poder gestionar los puntos críticos del término municipal, aunque el dispositivo global sigue sin cerrarse. La situación genera malestar entre los vecinos y los negocios de la zona, que ven cómo la falta de concreción administrativa complica la planificación de una jornada que se prevé multitudinaria.
El Govern balear anunció hace semanas que cerrará al tráfico la carretera de la Serra de Tramuntana durante el eclipse, pero los detalles del operativo –como los puntos de control, los horarios y las excepciones– no se han comunicado aún a los ayuntamientos. Banyalbufar, como otros municipios de la Serra, reclama información clara y con antelación para poder coordinar sus propios recursos.
Para los residentes, la incertidumbre se traduce en preocupación por posibles aglomeraciones y problemas de movilidad. Los restaurantes de la zona ya han empezado a cancelar reservas ante la falta de garantías sobre el acceso. El alcalde en funciones insiste en que el consistorio hará lo posible por garantizar la seguridad y la fluidez del tráfico, pero advierte de que, sin el respaldo del Govern, la tarea es casi imposible.
El eclipse del 12 de agosto será total en gran parte de la Serra de Tramuntana, lo que ha disparado el interés de turistas y aficionados a la astronomía. Las previsiones apuntan a una afluencia masiva, y los ayuntamientos de la zona temen colapsos si no se establece un dispositivo coordinado y con suficiente antelación. Banyalbufar, con su documento de autorización, intenta al menos tener un plan B para lo que dependa de su competencia.

