A 20 días del eclipse total de sol, varios restaurantes de la Serra de Tramuntana han cancelado sus eventos especiales ante la incertidumbre por las restricciones de acceso anunciadas por el Govern.
La cuenta atrás para el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto ya se deja sentir en la Serra de Tramuntana. A falta de veinte días para el fenómeno astronómico, varios restaurantes de la zona han comenzado a cancelar los eventos especiales que habían preparado ante la falta de concreción sobre cómo se aplicarán las restricciones de acceso anunciadas por el Govern.
El Govern balear informó hace seis días de que la carretera Ma-10, que vertebra la sierra, quedará restringida al tráfico general entre las 15.00 y las 21.00 horas del día del eclipse. Solo podrán circular residentes, personas con alojamiento acreditado, servicios esenciales y transporte público. Sin embargo, los restauradores denuncian que aún no conocen los detalles del sistema de autorizaciones para sus clientes.
“Hemos anulado el evento. Haremos un día normal, sin menú especial”, explican Markus y Luisa, propietarios de la Pizzeria Giardini de Estellencs. Este establecimiento había preparado un menú cerrado para 75 personas con motivo del eclipse, pero la incertidumbre les ha llevado a dar marcha atrás.
Los dueños aseguran que más de la mitad de las reservas ya se han cancelado. “Teníamos preparado el local completo y ya llevamos unas cuarenta cancelaciones. Preferimos volver al servicio habitual antes que organizar un evento y que la gente venga preocupada por si podrá pasar los controles o llegará a tiempo”, sostienen.
La falta de información concreta ha pesado en la decisión. “No me creo que toda la gente pueda llegar a su sitio en tiempo y hora. Es inviable. Se está desbordando. Y las personas que puedan venir, después de todo este lío, van a venir enfadadas después de todos los nervios. También suponemos que les va a costar aparcar. Son demasiadas cosas para que vengan contentos”, añaden.
El sector de la restauración es uno de los más pendientes de la respuesta del Govern. Muchos establecimientos de municipios como Estellencs, Deià, Valldemossa, Banyalbufar o Sóller habían organizado propuestas especiales coincidiendo con un fenómeno astronómico que no volverá a repetirse en Mallorca hasta dentro de más de un siglo.
Ahora, los restauradores trabajan pendientes de cómo afectarán las restricciones a sus clientes. También hay preocupación entre los propietarios de segundas residencias, que necesitan acreditar su acceso para poder circular por la Ma-10.
El Govern aún no ha detallado cómo funcionará el sistema de autorizaciones para los clientes de restaurantes y otros negocios de la zona. Los restauradores reclaman una respuesta clara y rápida para poder planificar la jornada y evitar más cancelaciones.
Mientras tanto, la incertidumbre sigue pesando sobre los negocios de la Serra de Tramuntana, que ven cómo el eclipse, lejos de ser una oportunidad, se está convirtiendo en un quebradero de cabeza.

