Un informe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Palma detecta temperaturas de hasta 33 grados, ventilación deficiente y riesgo de legionela en la comisaría de Les Meravelles, cerrada desde hace días.
El Servicio de Prevención de Riesgos Laborales del Ayuntamiento de Palma ha constatado condiciones laborales graves en la comisaría de la Policía Local de Les Meravelles, en la Platja de Palma. El informe, elaborado tras una inspección el pasado 17 de julio, revela temperaturas de hasta 33 grados, una ventilación deficiente, problemas estructurales y un riesgo potencial de legionela. El documento contrasta con las declaraciones del regidor de Seguridad Ciudadana, Llorenç Bauzá, quien la semana pasada minimizó los problemas atribuyéndolos a una avería del aire acondicionado.
Los técnicos aplicaron una escala de riesgos que clasifica las deficiencias como triviales, tolerables, moderadas, importantes o intolerables. Varios de los problemas detectados fueron catalogados como 'importantes', lo que, según el propio baremo, implica que el trabajo no debería iniciarse hasta que el peligro se haya reducido y, si la actividad ya está en marcha, debe corregirse con urgencia.
Una de las situaciones más críticas se localizó en el sótano, utilizado como vestuario y zona de descanso. Allí se midieron temperaturas de entre 31 y 33 grados, una humedad relativa del 71 al 74 % y concentraciones de dióxido de carbono de entre 1.000 y 1.050 partes por millón. La normativa establece un máximo de 27 grados para trabajos sedentarios y considera que niveles de CO₂ superiores a 800 o 1.000 ppm indican una ventilación deficiente. El informe clasifica esta situación como riesgo importante con probabilidad alta de daño.
En la planta baja, destinada a oficina, las temperaturas oscilaban entre 30 y 32 grados. El equipo principal de climatización estaba averiado y había sido reemplazado por dos aparatos portátiles, lo que generó nuevos peligros. El agua condensada se evacuaba mediante tubos hacia cubos que, según los trabajadores, llegaron a desbordarse. En una ocasión, el agua entró en contacto con una regleta y provocó un cortocircuito. Además, los tubos de los aparatos salían por ventanas parcialmente abiertas y selladas de forma improvisada con bolsas, lo que, según Prevención, facilitaba el acceso desde el exterior y comprometía la seguridad de una dependencia policial.
El informe también incluye un riesgo moderado de exposición a contaminantes biológicos relacionado con la legionela. Aunque no se ha detectado la bacteria en las instalaciones, se alerta de que puede proliferar en aguas estancadas, instalaciones mal mantenidas y temperaturas entre 20 y 50 grados, especialmente entre 35 y 37. Prevención exige aplicar un plan específico de control, eliminar zonas sucias y estancamientos, controlar la temperatura del agua, desinfectar las instalaciones y reducir la emisión de aerosoles.
Los agentes tampoco disponían de agua potable con normalidad, ya que el equipo de ósmosis estaba averiado. Las deficiencias han provocado el cierre de la comisaría y la reubicación provisional de los policías. El Ayuntamiento instalará casetas portátiles en la avenida de América, equipadas con aire acondicionado y servicios básicos, mientras decide cómo rehabilitar las dependencias.
El caso ha generado malestar entre los agentes, que denuncian haber trabajado durante meses en condiciones insalubres. La oposición municipal ha criticado la gestión del equipo de gobierno y ha exigido responsabilidades. Por su parte, el regidor Bauzá defendió que se actuó con celeridad una vez conocidos los informes técnicos, aunque el documento de Prevención contradice su versión inicial.
La comisaría de Les Meravelles da servicio a la zona turística de la Platja de Palma, una de las más concurridas de la isla. La situación ha puesto en evidencia las carencias de las infraestructuras policiales en el municipio, donde se concentran numerosos efectivos durante la temporada alta. El Ayuntamiento prevé que las casetas portátiles estén operativas en los próximos días, mientras se estudia una solución definitiva para el edificio.
Los vecinos y comerciantes de la zona han mostrado su preocupación por la seguridad, aunque fuentes municipales aseguran que la reubicación no afectará al servicio. La Policía Local mantiene sus efectivos en la calle, y las casetas provisionales permitirán cubrir las necesidades básicas de los agentes.

