El cooperativismo vasco tiene un sólido futuro, según los expertos reunidos en Bilbao, pero necesitará reforzar el talento, la innovación y la intercooperación para consolidarse.
El cooperativismo vasco goza de buena salud y se presenta como un modelo de referencia a nivel internacional, pero los próximos años exigirán un esfuerzo extra en captación de talento, innovación y liderazgo. Así lo han puesto de manifiesto los participantes en el encuentro La alternativa cooperativa frente a los retos de mañana, organizado por Grupo Noticias en Bilbao.
Un referente mundial que necesita savia nueva
El director de Economía Social del Gobierno Vasco, Jokin Diaz Arsuaga, defendió que el cooperativismo vasco no solo es una alternativa de futuro, sino un referente internacional. Apostó por seguir impulsando la creación de cooperativas y de empleo cooperativo para mantener ese liderazgo.
En la misma línea, Naiara López de Uralde, responsable de marketing de Udapa, señaló que el futuro pasa por contar con más personas comprometidas con los valores cooperativos.
"Sin cooperativistas no hay cooperativas", afirmó con rotundidad.
Para el director general de Konfekoop, Mikel Larrea, resulta clave reforzar el compromiso y la competitividad del sector. Un equilibrio que, según los expertos, no siempre es fácil de lograr.
Atraer talento joven, el gran desafío
Uno de los puntos más debatidos fue la necesidad de atraer a las nuevas generaciones. Germán Lorenzo, director adjunto de Relaciones Institucionales del Grupo Mondragón, incidió en la importancia de captar talento joven.
"Necesitamos personas que sean capaces de hackear el sistema desde dentro y que vean que las cooperativas pueden ser una forma de competir con éxito en un mundo global y además con plena satisfacción personal", explicó.
El secretario de Batera, Raúl Etayo, situó la innovación, la captación de talento y la intercooperación como los grandes retos de los próximos años. Todo ello, advirtió, preservando la esencia del modelo cooperativo.
El director general de Garlan, Andrés García, reclamó un liderazgo sólido por parte de las personas socias, los consejos rectores y los equipos directivos. Lo consideró un elemento imprescindible para afrontar los desafíos del futuro.
Un modelo con arraigo y proyección
El cooperativismo vasco no parte de cero. Con décadas de historia, el sector cuenta con una base sólida de empresas y personas comprometidas. Sin embargo, los participantes coincidieron en que el relevo generacional y la adaptación a un entorno digital y globalizado son asignaturas pendientes.
Para el lector interesado, el mensaje es claro: el cooperativismo ofrece una vía para competir con éxito sin renunciar a los valores democráticos y sociales. Las cooperativas vascas buscan ahora a los jóvenes que quieran ser parte de ese futuro.
