La parroquia Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVII, presenta grietas donde cabe el puño, carcoma en el artesonado y una sacristía destrozada. El alcalde denuncia la falta de ayudas del Obispado.
El alcalde de Alcudia de Monteagud, Juan Manuel Sánchez, ha denunciado el grave estado de deterioro de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, un templo del siglo XVII que presenta grietas profundas, problemas de carcoma y una sacristía que está "totalmente destrozada". "No sé cómo no se ha caído", ha afirmado el regidor, quien ha trasladado la situación a la Diputación Provincial y al Obispado de Almería en repetidas ocasiones sin obtener una respuesta satisfactoria.
La iglesia, reconstruida en 1950 tras los daños sufridos durante la Guerra Civil, conserva un artesonado mudéjar de gran valor y frescos inspirados en el estilo románico catalán, obra del sacerdote Bartolomé Marín Fernández. Sin embargo, la carcoma ha afectado a los maderos y los bancos, y aunque se contrató una desinfección, el alcalde señala que "esto se debería repetir todos los años y no se está haciendo".
El municipio, que cuenta con unos 150 vecinos censados pero apenas 50 residentes habituales, ha realizado pequeñas obras de mantenimiento con fondos propios, como reparaciones eléctricas, pintura y eliminación de humedades. La torre de la iglesia está siendo restaurada actualmente por el Ayuntamiento, pero las actuaciones estructurales más urgentes siguen pendientes.
Ante la falta de respuesta institucional, los vecinos se han organizado en una comisión para reclamar ayudas y han recaudado fondos mediante rifas. "Estos están trabajando mucho y bien", ha reconocido el alcalde. La comisión ha logrado realizar arreglos menores, pero la situación de la sacristía, donde las grietas permiten meter el puño, requiere una intervención mayor.
El Obispado de Almería es el encargado de decidir qué templos reciben las partidas económicas del convenio con la Diputación de Almería, iniciado en 2012. Desde entonces, la Diputación ha aportado más de 4 millones de euros para 242 actuaciones en 71 municipios, pero Alcudia de Monteagud solo recibió una subvención de 25.000 euros en 2022 para la iglesia, insuficiente para las necesidades actuales.
El Ayuntamiento cedió unos terrenos junto a la iglesia para construir una nueva sacristía, pero la obra no se ha ejecutado. "Con la ampliación del cementerio, cedimos esos terrenos, pero el Obispado no ha actuado", explica Sánchez. La parroquia alberga las imágenes de los patrones San Roque y Santa Lucía, además de la Virgen del Rosario, lo que aumenta la preocupación por la conservación del patrimonio.
Para los vecinos de Alcudia de Monteagud, la iglesia es un símbolo de su identidad y un tesoro patrimonial que corre el riesgo de perderse si no se toman medidas urgentes. El alcalde insiste en que "es un problema que se arrastra desde muchos años" y pide una respuesta coordinada entre el Obispado y la Diputación para evitar un desastre.
Mientras tanto, la comisión de vecinos sigue trabajando para mantener el templo en condiciones mínimas, pero la falta de recursos y el abandono institucional ponen en peligro un legado que data del siglo XVII. La próxima actuación prevista es la restauración de la torre, que ya está en marcha, pero las grietas y la carcoma siguen siendo una amenaza constante.
El caso de Alcudia de Monteagud refleja la difícil situación de muchos pequeños municipios que luchan por conservar su patrimonio con recursos limitados. La iglesia de Nuestra Señora del Rosario, con sus frescos y su artesonado mudéjar, es un ejemplo del rico legado cultural de la Sierra de Los Filabres que necesita una intervención urgente para no desaparecer.

