Los socialistas de Santa Margalida han criticado duramente la actuación de Madò Pereta en las fiestas patronales, al considerar que incluyó insultos al presidente del Gobierno y al PSOE, y que fue costeada con dinero municipal.
El PSOE de Santa Margalida ha elevado una queja formal contra el Ayuntamiento, gobernado por PP y Convergència, por la contratación del espectáculo de Madò Pereta, que se representó la noche del lunes, día de la patrona. Los socialistas consideran que la actuación, enmarcada en las fiestas patronales, traspasó la línea del humor para convertirse en una plataforma de ataques políticos.
En un comunicado difundido en redes sociales, la formación local sostiene que el show, interpretado por el actor Joan Carles Bestard, incluyó críticas directas al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a su familia y al propio PSOE. “Esto no es humor, es utilizar los recursos de todos los vecinos para blanquear un discurso de insultos y mentiras”, señala el comunicado.
El PSOE exige al Consistorio que aclare quién autorizó la contratación del espectáculo, qué criterios se siguieron para incluirlo en la programación y cuánto dinero público se destinó a la actuación. La formación subraya que las fiestas patronales deben ser “un espacio para todos” y no una “tribuna pagada para hacer partidismo desde las instituciones”.
La polémica ha generado un intenso debate en el municipio, especialmente en redes sociales. Vecinos y usuarios se dividen entre quienes apoyan la denuncia del PSOE y quienes defienden la libertad artística del espectáculo. El propio Joan Carles Bestard ha terciado en la controversia, respondiendo a una publicación del exalcalde socialista Miquel Cifre, que acusaba de “fascistas” a los organizadores. Bestard recordó que su bisabuelo fue asesinado por los nacionales, en un intento de desmarcarse de las acusaciones.
La actuación de Madò Pereta, que pone fin a 25 años de carrera con un repaso de sus revistas de cabaret, ha sido defendida por sus seguidores como un show humorístico sin intención política. Sin embargo, el PSOE insiste en que el contenido fue “propaganda partidista” y que no puede justificarse con el argumento del humor.
Desde el gobierno municipal, formado por PP y Convergència de Joan Monjo, no ha habido por el momento una respuesta oficial a las acusaciones. Se espera que en los próximos días el Ayuntamiento se pronuncie sobre la exigencia de transparencia planteada por los socialistas.
El caso ha trascendido el ámbito local y ha reabierto el debate sobre los límites del humor en actos financiados con fondos públicos. Para los vecinos de Santa Margalida, la polémica ha empañado unas fiestas que tradicionalmente buscan la cohesión social. El PSOE ha anunciado que seguirá reclamando explicaciones y que, si no las recibe, podría llevar el asunto a otras instancias.

