Antoni Femenías, exedil del PP de Selva, declaró esta semana ante el juez de Inca como imputado por la venta de la finca Es Tersal en 2020, operación por la que también se investiga al alcalde Joan Rotger por presunta prevaricación y malversación.
El exconcejal del Partido Popular (PP) de Selva, Antoni Femenías Cifre, compareció hace unos días en la sede judicial de Inca en calidad de imputado por la venta de la finca Es Tersal de Caimari al Ayuntamiento de Selva en 2020. Esta misma operación ha llevado al juez a investigar al alcalde del municipio, el popular Joan Rotger, por presuntos delitos de prevaricación, malversación, fraude a la administración y tráfico de influencias.
La declaración del exedil
Femenías, que era copropietario de una octava parte de la finca junto a otros familiares, admitió que conoce a Joan Rotger al ser compañeros de partido y haber coincidido en el Consistorio varios años, tanto en la oposición como al frente del gobierno municipal. Su declaración, que se había suspendido el año pasado por motivos personales, se centró en detallar el historial de la parcela.
El exconcejal explicó que el Ayuntamiento siempre se había interesado por esos terrenos, independientemente del color político del gobierno. Según su versión, años atrás el solar se utilizaba como aparcamiento y el Consistorio pagaba un alquiler por ello. Otra zona había sido cedida por la familia para las entradas y salidas del colegio de Caimari.
El interés municipal por la finca
Femenías recordó que el anterior gobierno municipal, del pacto de centro-izquierda, le indicó que iban a llevar a cabo una declaración de interés general para hacer una salida de emergencia en esos terrenos. Sin embargo, al final no se declaró de interés general y le devolvieron la finca, lo que le habría supuesto un perjuicio económico.
El Ayuntamiento de Selva, con Joan Rotger a la cabeza, ya intentó comprar la parcela en 2016 con el objetivo de ceder los terrenos al Govern para construir la nueva escuela de Caimari. Incluso se firmó una opción de compra que no llegó a ejecutarse porque una moción de censura desalojó al PP del poder local, frustrando el proyecto.
El concurso desierto y la compra directa
Cuatro años después, en 2020, el Consistorio convocó un concurso para adquirir terrenos para reubicar el nuevo centro etnológico por un precio máximo de 9,79 euros el metro cuadrado. No se presentó nadie y el concurso fue declarado desierto. Poco después, el Ayuntamiento adquirió de forma directa la finca Es Tersal por un precio de 38,45 euros el metro cuadrado, es decir, cuatro veces más de lo previsto en las bases iniciales, según se desprende del sumario.
Esta diferencia de precio es uno de los ejes de la investigación judicial, que trata de determinar si hubo trato de favor o irregularidades en la operación. El alcalde Joan Rotger ya declaró ante el juez el pasado mes de junio, negando cualquier ilegalidad y defendiendo que la compra se ajustó a la legalidad.
Para los vecinos de Selva y Caimari, el caso ha generado expectación, ya que la finca era conocida por su uso como aparcamiento y por su relación con el proyecto escolar. La investigación sigue abierta y se esperan nuevas diligencias en las próximas semanas.

