El Govern balear ha aprobado un decreto ley que prohíbe la venta de bebidas energéticas a menores y establece sanciones de hasta 60.000 euros. La medida, que ya está en vigor, equipara estos productos al alcohol y el tabaco.
El Consell de Govern de Baleares ha dado luz verde este viernes a un decreto ley que prohíbe la venta y el suministro de bebidas energéticas a menores de edad. La normativa, que ya está en vigor, contempla multas de entre 6.000 y 60.000 euros para los establecimientos que la incumplan, según ha anunciado la consellera de Salud, Manuela García.
La medida se aplicará mediante la modificación de la ley autonómica sobre drogodependencias y otras adicciones, lo que supone que las bebidas energéticas quedan equiparadas al alcohol y al tabaco en lo que respecta a su venta a menores. Los controles en comercios, supermercados y grandes superficies se realizarán de la misma manera que con estos productos.
La prohibición afecta a las bebidas no alcohólicas que contienen cafeína en alta concentración como ingrediente estimulante, combinada habitualmente con azúcares, taurina, guaraná o glucurolactona. Quedan excluidas de esta regulación las bebidas isotónicas de reposición deportiva, cuya composición y finalidad son distintas.
La consellera ha subrayado que la normativa se centra exclusivamente en la venta a menores y no afecta a otras categorías de productos. Además, ha recordado que Galicia ya puso en marcha una medida similar hace meses, lo que sitúa a Baleares como una de las comunidades pioneras en esta restricción.
Consumo preocupante entre jóvenes
La decisión se apoya en datos de la encuesta Estudes 2023, según la cual el 47,7% de los estudiantes de entre 14 y 18 años había consumido bebidas energéticas durante el último mes, y el 19,5% reconocía haberlas mezclado con alcohol en ese mismo periodo.
Las principales sociedades científicas desaconsejan el consumo de estos productos en menores por su elevado contenido en cafeína y azúcares. La evidencia disponible asocia su ingesta con alteraciones del sueño, nerviosismo, taquicardia y un mayor riesgo cuando se combinan con bebidas alcohólicas.
El decreto ley también incluye la prohibición de la comercialización de óxido nitroso, conocido como 'gas de la risa', con fines recreativos. Se mantendrán permitidos sus usos médicos, sanitarios, alimentarios e industriales.
El Govern ha abierto un periodo de adaptación para que comercios, supermercados y grandes superficies puedan ajustarse a la nueva normativa. El decreto deberá recibir ahora el visto bueno del Parlament balear para su convalidación definitiva.
Los establecimientos de Baleares tendrán que extremar la vigilancia en la venta de estos productos, ya que las sanciones por incumplimiento pueden alcanzar los 60.000 euros en los casos más graves. La consellera ha insistido en que los controles se harán con la misma diligencia que con el alcohol y el tabaco.

