Más de 2.000 aficionados argentinos han convertido la fan zone de Son Moix en un territorio albiceleste desde las 18:00 horas, horas antes de la final del Mundial entre España y Argentina.
La final de la Copa del Mundo entre España y Argentina se ha empezado a jugar mucho antes del pitido inicial. En Palma, la fan zone habilitada por el Ayuntamiento en Son Moix ha sido desde primera hora de la tarde un hervidero de camisetas albicelestes, banderas y bufandas. A las 18:00 horas, cuando se abrieron las puertas, los primeros aficionados ya esperaban para ocupar los mejores sitios frente a la pantalla gigante.
Una marea albiceleste en territorio mallorquín
El parking junto a la pista de atletismo de Son Moix se ha llenado de argentinos residentes en Mallorca y turistas que no han querido perderse la oportunidad de ver a su selección en una final. Cristian y Leo, dos amigos de Mar del Plata afincados en Palma, no ocultaban su emoción. “Es verdad que España es difícil, pero con el corazón y la lucha del pueblo argentino podemos ganar”, aseguraba Cristian. “Lo más importante es que esta final es hispana, no se habla ni inglés ni francés, se habla español. Somos pueblos hermanos. Va a ser una fiesta para todos”, añadía.
Entre los asistentes, Lucas, también de Mar del Plata y residente en la isla desde hace cinco años, reconocía que el partido importante fue ante Inglaterra. “Vivimos aquí, trabajamos aquí. Todos queremos ganar, pero ya con estar en la final está bien”, afirmaba con lágrimas en los ojos. Verónica y Francis, de Rosario y Córdoba respectivamente, no dudaban en pronosticar el resultado: “Obvio que va a ganar Argentina y con gol de Messi”.
Ambiente festivo y nerviosismo contenido
El fuerte calor y el bochorno no han frenado a los seguidores, que han ido ocupando cada espacio disponible. Familias enteras, parejas, grupos de amigos e incluso aficionados en solitario se han sumado a una fan zone con capacidad para 10.000 personas. Uno de los momentos más emotivos ha sido cuando se ha desplegado una bandera de setenta metros que ha recorrido el recinto entre vítores.
El ambiente ha ido creciendo con una mezcla de nerviosismo y entusiasmo contenido a medida que se acercaba la hora señalada. Los argentinos, lejos de su tierra, han encontrado en Son Moix un pedazo de su país para vivir juntos una cita histórica. “Queremos ganar por Messi, pero el corazón ante España está dividido”, admitían Verónica y Francis, reflejando el sentir de muchos que tienen raíces en ambos lados.
Una final con sabor a hermandad
La final entre España y Argentina no solo se juega en el campo, sino también en las gradas y en las fan zones. En Palma, la comunidad argentina ha demostrado que, a pesar de la distancia, el sentimiento por su selección sigue intacto. Son Moix ya es albiceleste y se encuentra sufriendo por el partido. Euforia o tristeza aguardan en noventa —o 120— minutos.
Para los mallorquines que se hayan acercado, la experiencia ha sido un viaje directo a Buenos Aires sin salir de la isla. La fan zone, con su ambiente de carnaval y pasión, ha sido el preludio perfecto de una noche que promete emociones fuertes. Los argentinos, con su característico humor y devoción, han hecho de Son Moix el epicentro de la diáspora albiceleste en Mallorca.

