El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha asegurado que el Ayuntamiento no permitirá la cena reivindicativa en la plaza de Cort para 'defender la convivencia'. La plataforma Brunzit denuncia que se revocó el permiso sin argumentos jurídicos.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez Llabrés, ha salido al paso este jueves de la polémica generada por la prohibición del 'Sopar a la Llesca' en la plaza de Cort, un acto que reunió a unas 400 personas el miércoles por la noche como protesta. Martínez ha afirmado que la entidad organizadora, Brunzit, ya conocía desde hacía tiempo los motivos por los que no se podía celebrar el evento en ese espacio y ha insistido en que el Consistorio les ofreció ubicaciones alternativas.
“La entidad ya era conocedora de los motivos por los cuales no estaba permitido desde hace tiempo. Les trasladamos que podían realizarlo en otros lugares, pero que en Cort no era posible”, ha señalado el alcalde en declaraciones a los medios. Martínez ha subrayado que todas las solicitudes del 'Sopar a la Llesca' han sido aceptadas por el Ayuntamiento, “al igual que el año pasado”, y ha remarcado que el equipo de gobierno está “para defender la convivencia entre todos los residentes”.
El conflicto estalló el pasado lunes, cuando Brunzit denunció que el Consistorio había revocado el permiso para celebrar la cena a escasos metros de la sede municipal. Según el colectivo, la comunicación se realizó por teléfono a solo dos días del evento, sin una resolución oficial ni argumentos jurídicos que justificaran la decisión. La plataforma defiende que la petición “cumplía los mismos requisitos que otros 'Sopars a la Llesca' autorizados este verano”.
Estas reuniones vecinales, que buscan “hacer pueblo” y “recuperar los espacios públicos”, forman parte de la ya cancelada fiesta palmesana Canamunt y Canavall 2026. Los organizadores tramitaron el permiso en mayo y desde entonces han mantenido que la actividad era similar a otras autorizadas.
Ante la negativa del Ayuntamiento, el Consistorio ofreció alternativas como la plaza Quadrado o la plaza Llorenç Villalonga. Sin embargo, Brunzit rechazó estas opciones al considerar que eran “las sobras”. “No queremos las sobras”, afirmaron desde la plataforma, que insiste en que la plaza de Cort es el lugar emblemático para este tipo de actos reivindicativos.
El alcalde ha querido dejar claro que el Ayuntamiento de Palma no entrará en el debate y que la decisión está tomada. “Tanto el alcalde como el equipo de gobierno están para defender la convivencia”, ha reiterado. Mientras, la plataforma Brunzit valora sus próximos pasos y no descarta nuevas movilizaciones para reclamar el uso de los espacios públicos.
La polémica ha generado un intenso debate en la ciudad sobre la gestión de los espacios públicos y la libertad de reunión. Vecinos y colectivos sociales han mostrado su apoyo a Brunzit, mientras que el Ayuntamiento defiende que la decisión se basa en criterios de orden y convivencia. La plaza de Cort, epicentro de la vida política y social de Palma, vuelve a ser escenario de una disputa que enfrenta al Consistorio con la ciudadanía organizada.
De momento, el 'Sopar a la Llesca' no tiene fecha para repetirse, pero la plataforma ya ha anunciado que seguirá reivindicando el derecho a celebrar sus actividades en el corazón de la ciudad. El alcalde, por su parte, insiste en que la puerta está abierta a otras ubicaciones, siempre que se respeten las normas de convivencia.

