La Policía Nacional arrestó a un adolescente en el barrio de Sindicato tras una persecución en patinete. Llevaba una riñonera con más de un centenar de pastillas, metadona y fentanilo, y reconoció que las vendía.
La Policía Nacional detuvo en la madrugada del pasado jueves a un menor en el centro de Palma tras una persecución que terminó con el joven en el suelo y con una riñonera repleta de medicamentos y opioides. El adolescente, que circulaba en un patinete eléctrico, había sido identificado horas antes como el presunto autor de un hurto de 500 euros en un establecimiento de la ciudad.
Los hechos ocurrieron sobre las dos de la madrugada, cuando agentes del Grupo de Atención al Ciudadano patrullaban por el barrio de Sindicato y observaron a un joven cuya descripción coincidía con la del autor del robo. Al darle el alto, el menor aceleró y emprendió una huida que duró varios minutos, llegando a circular en dirección contraria por varias calles del casco antiguo.
La persecución terminó cuando el joven perdió el control del patinete y cayó al suelo, momento en que los agentes lo redujeron. En el registro posterior, los policías encontraron en una riñonera 103 pastillas de medicamentos, tres botes de metadona y un parche de fentanilo, una de las sustancias más potentes y peligrosas que se usan en el ámbito sanitario.
Según informó la Policía Nacional, el menor reconoció que tanto las pastillas como la metadona estaban destinadas a su venta ilegal, por lo que se le atribuye un presunto delito contra la salud pública. Las comprobaciones posteriores confirmaron además que era el autor del hurto cometido horas antes, de modo que la intervención policial esclareció ambos hechos en una sola actuación.
El detenido fue puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, que será la encargada de decidir sobre su situación judicial. La operación permitió retirar de la circulación una cantidad relevante de sustancias que, presuntamente, iban a distribuirse de forma ilegal en Palma.
Los hechos han generado preocupación entre los vecinos del barrio de Sindicato, una zona con gran afluencia de público durante el día y que en los últimos meses ha sido escenario de varios incidentes relacionados con el tráfico de drogas. La Policía Nacional ha intensificado los patrullajes en la zona para prevenir este tipo de delitos, aunque fuentes policiales recuerdan que la venta de medicamentos sin receta es un problema que afecta a toda la ciudad.
El caso evidencia una tendencia preocupante: el uso de patinetes eléctricos como medio de huida en delitos urbanos. Los agentes destacan que la movilidad reducida de estos vehículos y la falta de protección del conductor facilitan que las persecuciones terminen en caídas, aunque también suponen un riesgo para los peatones cuando circulan a gran velocidad por aceras y calles peatonales.
El fentanilo, presente en el material intervenido, es un opioide sintético hasta 50 veces más potente que la heroína y su presencia en el mercado ilegal preocupa especialmente a las autoridades sanitarias. Su uso sin control médico puede provocar sobredosis en dosis muy pequeñas, y su detección en manos de un menor ha activado las alertas sobre la expansión de estas sustancias entre los más jóvenes.
La investigación sigue abierta y no se descarta que el menor haya actuado en colaboración con otras personas. La Policía Nacional trabaja para determinar el origen de los medicamentos y el alcance de la red de distribución, si bien por el momento no se han producido más detenciones.
Desde el Ayuntamiento de Palma, la concejalía de Seguridad Ciudadana ha mostrado su respaldo a la labor policial y ha insistido en la importancia de la colaboración ciudadana para detectar puntos de venta de drogas. Los vecinos que tengan información pueden comunicarla de forma anónima a través de los canales habituales de la Policía Nacional o de la Policía Local.
El menor, cuya identidad no ha trascendido por tratarse de un delincuente juvenil, afronta cargos por hurto, resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad y un delito contra la salud pública. La Fiscalía de Menores decidirá las medidas a adoptar, que pueden ir desde la libertad vigilada hasta el internamiento en un centro de menores.
Este tipo de intervenciones, destacan los agentes, son habituales en el centro de Palma, donde la venta ambulante de medicamentos y sustancias opioides se ha convertido en un problema creciente. La Policía Nacional recuerda que la venta de estos productos sin receta es un delito y anima a los ciudadanos a denunciar cualquier actividad sospechosa.
La operación, que se saldó sin heridos, ha sido valorada positivamente por los mandos policiales, que subrayan la importancia de retirar de las calles sustancias que pueden ser letales. El fentanilo intervenido, en concreto, estaba en un parche transdérmico, un formato que se usa en tratamientos oncológicos y que puede ser especialmente peligroso si se manipula de forma inadecuada.
El detenido permanece a disposición judicial a la espera de que se celebre la vista en la Fiscalía de Menores. Mientras tanto, la Policía Nacional continúa con las investigaciones para determinar si el menor formaba parte de una red más amplia de distribución de medicamentos en Palma.

