El Rey padre aterrizó el domingo en Palma procedente de Ginebra para asistir al cumpleaños de su gran amigo Miguel Arias. Es su primera visita a la isla desde la Semana Santa de 2018.
El Rey Juan Carlos ha vuelto a pisar Mallorca después de ocho años. El monarca emérito aterrizó el pasado domingo por la mañana en el aeropuerto de Palma, procedente de Ginebra, en un vuelo privado. El motivo de su visita ha sido el 80º cumpleaños de su amigo íntimo Miguel Arias, empresario hostelero y propietario del restaurante Flanigan, en Puerto Portals.
La estancia del Rey padre ha sido breve, ya que ha abandonado la isla poco después de la celebración. Durante su visita, Don Juan Carlos no se alojó en el Palacio de Marivent, sino en casa de un amigo cercano, debido a las renuncias que se autoimpuso al trasladarse a Abu Dabi en 2020. No obstante, sí acudió a Marivent para ver a la Reina Sofía, en el primer verano sin su hermana Irene de Grecia y sin su prima y confidente Tatiana Radziwill.
La celebración del cumpleaños reunió a Don Juan Carlos con un grupo de amigos en el restaurante Flanigan, abierto en 1987 y ubicado frente al puerto de Puerto Portals. El local, propiedad de Miguel Arias, es conocido por su cocina típica española y platos como la lubina a la sal, el steak tartar o la tarta fina de manzana. La amistad entre el Rey Juan Carlos y Arias se remonta a décadas atrás, cuando se conocieron en Navacerrada, en uno de los negocios hosteleros del empresario.
La visita del Rey padre ha coincidido con la estancia en la isla del Rey Felipe, quien regresó a Madrid el mismo domingo tras pasar unos días en Palma, donde mantuvo audiencias con autoridades baleares. Don Felipe, acompañado de Doña Letizia, también visitó Villamanta (Madrid) para apoyar a los vecinos afectados por los incendios. En Marivent continúa instalada la Reina Sofía, que estos días ha estado acompañada por sus hijas, las infantas Elena y Cristina, y algunos de sus nietos.
La presencia de Don Juan Carlos también coincide con los preparativos de la Copa del Rey Mapfre de Vela. El Rey Felipe estrenará el barco comprado por la Armada, bautizado como 'Hispania', adquirido de segunda mano a un armador norteamericano que el año pasado se proclamó campeón de la competición.
Mallorca fue el escenario de los veranos del Rey Juan Carlos y su familia durante cuarenta años. Tras abdicar en 2014, se mantuvo alejado de la isla hasta la Semana Santa de 2018, cuando acudió a la Misa de Pascua en la catedral de Palma. Su regreso, aunque exprés, ha tenido un fuerte componente emotivo, al reencontrarse con amigos y lugares que marcaron su vida.
Para los mallorquines, la visita del Rey padre ha sido un acontecimiento que recuerda su estrecho vínculo con la isla, aunque su estancia ha sido discreta y no ha incluido actos oficiales. La noticia ha circulado entre los círculos sociales y políticos, pero sin la expectación de años anteriores.

