El sindicato de enfermería SATSE denuncia una presión asistencial «insostenible» en los hospitales de Baleares, con el Hospital Son Llàtzer como epicentro del colapso. El déficit de plantilla y el aumento de población turística agravan la situación.
El sindicato de enfermería SATSE Illes Balears ha puesto el foco en la situación límite que vive la sanidad pública balear este verano. La organización denuncia que la combinación de aumento de población, falta de personal y ausencia de medidas institucionales ha llevado a las urgencias hospitalarias, la Atención Primaria y el 061 a un punto crítico.
El Hospital Son Llàtzer es el centro que concentra la mayor preocupación. Durante el mes de julio se ha registrado una media de 35 pacientes diarios a la espera de ingreso, mientras la planta 1D del centro permanece cerrada. Desde SATSE califican este cierre de «incomprensible» y exigen su apertura inmediata para liberar camas.
La situación se replica en el resto del archipiélago. En el Hospital Son Espases, el déficit de 60 contratos de enfermería sin cubrir y la falta de 7 matronas mantienen la actividad fuertemente tensionada. En Menorca, el Hospital Mateu Orfila debe responder a un pico de demanda al triplicarse la población de la isla, mientras que en el Hospital Can Misses de Ibiza las urgencias han llegado a registrar esperas de hasta 12 horas.
La sobrecarga también afecta a una Atención Primaria al borde de su capacidad en las zonas más turísticas y al 061, cuya actividad se ha triplicado tanto por el aumento demográfico como por los traslados derivados del colapso hospitalario.
Ante este panorama, el sindicato exige soluciones inmediatas al IbSalut y recuerda que la falta de personal responde al elevado coste de la vida y de la vivienda en las islas, lo que resta atractivo a la región frente a otras comunidades. Para corregir esta brecha, SATSE insiste en la implantación urgente de un plus de difícil cobertura para Mallorca que permita atraer y fidelizar a los profesionales necesarios durante todo el año.

