Una jueza de Palma ha condenado a un hombre de 51 años a 21 meses de prisión por maltratar a su esposa durante una década y golpear con un cinturón a sus dos hijos, de 10 y 14 años, en un municipio del Llevant de Mallorca. La pena ha quedado suspendida a cambio de que no reincida y cumpla con las medidas de alejamiento.
Una magistrada de Palma dictó ayer una condena de 21 meses de cárcel para un hombre de 51 años, de origen ucraniano, que reconoció haber maltratado a su esposa durante una década y haber golpeado con un cinturón a sus dos hijos, de 10 y 14 años, en el domicilio familiar de un municipio del Llevant de Mallorca. Los hechos ocurrieron antes de mayo de 2025, según consta en la sentencia.
El agresor, que inicialmente se enfrentaba a una petición fiscal de seis años de prisión, aceptó los cargos en un juicio celebrado en la sede judicial de Vía Alemania, en Palma. La fiscalía rebajó su solicitud al apreciar la atenuante de reparación del daño, ya que el hombre consignó 500 euros antes del juicio para resarcir a las víctimas. Las acusaciones, incluida la del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), se adhirieron al acuerdo, lo que evitó la celebración de la vista oral.
Una década de violencia y humillaciones
Según la sentencia, el condenado sometió a su esposa a maltrato físico y psicológico de forma continuada desde aproximadamente 2015. La mujer era encerrada en la cocina y sometida a amenazas y menosprecios constantes. Los hijos también sufrieron agresiones: el hombre les pegaba correazos en la espalda y los muslos, y les imponía castigos humillantes, como permanecer varias horas de rodillas en el suelo mientras los insultaba llamándoles “curva”, “putilla” o “enfermos mentales”.
El Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales declaró la situación de desamparo de los menores y asumió su tutela. Desde hace más de un año, los niños residen en un centro de acogida, separados de sus padres. La condena incluye la prohibición de aproximarse y comunicarse con su mujer y sus hijos durante cinco años y medio, así como el uso de una pulsera de control telemático durante los primeros seis meses.
Pena suspendida y condiciones
El tribunal impuso al hombre 21 meses de prisión, 168 días de trabajos en beneficio de la comunidad y la privación del derecho a tenencia y porte de armas durante tres años. No obstante, la pena de cárcel quedó suspendida por un periodo de dos años, con la condición de que no vuelva a delinquir, se someta a un programa de igualdad de trato y no discriminación, pague las indemnizaciones y cumpla con las órdenes de alejamiento.
En concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a sus tres familiares con 400 euros para cada uno. El hombre, que llevaba casi 20 años casado, confesó los hechos y aceptó la sentencia, que ya es firme. La jueza declaró la condena in voce tras el acuerdo entre las partes.
Para los vecinos de la zona, este caso supone un recordatorio de la importancia de denunciar la violencia doméstica. El IMAS recuerda que existen recursos de apoyo, como el teléfono 016, para víctimas de maltrato. La condena, aunque suspendida, impone medidas de seguimiento que buscan proteger a la familia y evitar la reincidencia.

