El Juzgado de lo Penal de Palma ha absuelto a dos personas acusadas de dopaje a caballos de trot tras declarar prescrita la causa, que estuvo más de seis años paralizada en un juzgado de Manacor.
La justicia ha puesto fin a más de once años de procedimiento judicial con una absolución. El Juzgado de lo Penal de Palma dictó ayer una sentencia absolutoria para dos personas acusadas de dopaje de caballos de trot, después de que la Fiscalía informara a favor del sobreseimiento por prescripción del delito. El caso, conocido como 'operación Cabriol', se inició en 2015 con la detención de ocho personas por parte del Seprona de la Guardia Civil, pero quedó paralizado durante más de seis años en un juzgado de Manacor.
La clave de la prescripción radica en el tiempo transcurrido sin avances procesales. El juzgado de Instrucción dictó un auto el 28 de septiembre de 2017 en el que acordaba el examen de unos caballos. Sin embargo, la siguiente resolución que consta en las actuaciones no llegó hasta el 28 de febrero de 2023, cuando se iniciaron los trámites para el juicio. Ese margen superó los cinco años que marca la prescripción para los delitos cometidos en 2015. La juez aceptó ese calendario y declaró prescrito el asunto, lo que conlleva una sentencia absolutoria aceptada por todas las partes presentes.
La Fiscalía había solicitado inicialmente una condena de tres meses de prisión para los dos acusados por la muerte de tres caballos y por provocar lesiones a otros nueve animales. Según el Ministerio Público, los acusados, vinculados al mundo del trot, se dedicaban a la venta y distribución de productos veterinarios sin permiso y los suministraban a caballos de su cuadra para mejorar su rendimiento en las carreras. Esos medicamentos provocaban lesiones graves a los animales, según las conclusiones provisionales de la acusación. Tres de los caballos murieron: uno tras la fractura de una pata, otro por el sondaje reiterado para sobreestimularlo y un tercero por un cólico provocado también por la administración de los medicamentos.
La cuestión de la prescripción ya había sido esgrimida por las defensas en vistas previas, pero en esta ocasión la Fiscalía cambió su criterio y la hizo suya. Las defensas mantenían recurrida una decisión previa de no estimar la prescripción. No obstante, la sentencia absolutoria podría ser recurrida ante la Audiencia Provincial por la Asociación Balear de Abogados por los Derechos de los Animales (ABADA), que ejercía la acusación popular. ABADA incluía en su acusación otros delitos, como corrupción en los negocios, y elevaba las peticiones de prisión hasta los tres años.
El caso, que comenzó con ocho detenidos, ha quedado reducido a dos acusados tras más de once años de procedimiento. La paralización del juzgado de Manacor durante más de seis años y medio sin mover un solo papel ha sido determinante para la prescripción. La 'operación Cabriol' fue una de las investigaciones más relevantes contra el dopaje en el mundo del trot en Baleares, y su desenlace deja un sabor agridulce entre los defensores de los derechos de los animales.
Para los vecinos de Mallorca, especialmente los vinculados al sector ecuestre y las carreras de trot, esta absolución supone un varapalo a la lucha contra el dopaje animal. La falta de celeridad judicial ha impedido que se depuren responsabilidades por la muerte de tres caballos y las lesiones a otros nueve. El caso pone de relieve la necesidad de agilizar los procedimientos judiciales para evitar que delitos graves queden impunes por el paso del tiempo.
La sentencia absolutoria es firme en primera instancia, pero aún cabe recurso ante la Audiencia Provincial. La acusación popular, ejercida por ABADA, estudia si presenta recurso para tratar de revertir la decisión. Mientras tanto, los dos acusados quedan libres de cualquier cargo tras más de una década de proceso judicial.

