Anna Moilanen reclama al Consistorio que garantice el acceso universal y gratuito a los aseos de las playas del municipio, tras detectar que algunos balnearios de la Playa de Palma impedían su uso a no clientes.
La Defensora de la Ciudadanía de Palma, Anna Moilanen, ha instado al Ayuntamiento a asegurar el acceso público, universal y gratuito a los aseos de las playas del municipio, y a evitar que su uso quede condicionado al consumo en los establecimientos concesionarios. La recomendación, presentada este jueves ante la comisión de Derechos de la Ciudadanía previa al pleno municipal, responde a las inspecciones realizadas por el Área de Medio Ambiente que revelaron que en algunos balnearios de la Playa de Palma no se permitía acceder a los baños a usuarios que no fueran clientes.
Moilanen recuerda que los nuevos pliegos de explotación de las playas ya establecen expresamente que los aseos tienen carácter público, deben permanecer abiertos durante el horario de funcionamiento de los servicios de playa y no puede exigirse ningún pago por su utilización. La defensora también recomienda al Consistorio reforzar el control para garantizar que ninguna persona vea limitado el acceso por no consumir en los balnearios.
Entre las medidas que propone figuran intensificar las inspecciones municipales, verificar el cumplimiento continuado de las condiciones de acceso y exigir la instalación de una señalización visible que informe de que los aseos son de uso público y gratuito, independientemente de que se utilicen o no los servicios comerciales de las playas. Esta señalización debería colocarse en todos los puntos de acceso a los baños, tanto en la entrada como en el interior de los establecimientos, para evitar confusiones.
La recomendación llega en un momento en que la temporada turística está en pleno apogeo, con miles de visitantes y residentes utilizando las playas de Palma a diario. Para los vecinos, especialmente aquellos que viven en zonas cercanas a la Playa de Palma, el acceso gratuito a los baños públicos es una cuestión de necesidad básica, ya que muchos no pueden permitirse consumir en los chiringuitos cada vez que necesitan usar el aseo. La medida busca evitar situaciones de exclusión y garantizar la igualdad de acceso a un servicio esencial.
Por otro lado, el próximo 28 de julio concluye el mandato de Moilanen al frente de la Defensoría de la Ciudadanía, y según la normativa que regula la institución, ya no puede optar a una nueva designación. En la comisión de este jueves, todos los grupos municipales, incluido Vox —formación que ha sido crítica con la Oficina de la Defensoría y ha defendido su cierre en reiteradas ocasiones—, agradecieron su trabajo y reconocieron su implicación durante estos años. Las representantes de Vox, Jero Mayans y Sara Cerdó, se sumaron al reconocimiento unánime.
Moilanen continuará, por el momento, al frente de la institución en funciones hasta que el Ayuntamiento logre consensuar un relevo. El proceso de selección del nuevo defensor o defensora de la Ciudadanía aún no tiene fecha, pero se espera que en las próximas semanas se abra el plazo de presentación de candidaturas. Mientras tanto, la defensora seguirá velando por los derechos de los ciudadanos, con esta recomendación sobre los baños públicos como una de sus últimas acciones significativas.
Para los residentes de Palma, la recomendación de Moilanen supone un respaldo a sus demandas de un acceso más justo a los servicios públicos en las playas. Muchos han expresado en redes sociales y foros vecinales su malestar por tener que pagar por usar el baño o sentirse obligados a consumir en los balnearios. La señalización visible y las inspecciones periódicas podrían ser la clave para que se cumpla la normativa y se acabe con estas prácticas.

