Los Jardines de Alfàbia, en Bunyola, han sido escenario del posado estival de los Reyes en 2023 y atesoran la visita de Isabel II en 1860. Este enclave combina herencia islámica y barroco mallorquín.
Los Jardines de Alfàbia, en el kilómetro 17 de la carretera de Palma a Sóller, se han convertido en uno de los rincones más queridos por la Familia Real española durante sus estancias en Mallorca. En el verano de 2023, Felipe VI y Letizia eligieron esta finca histórica para el tradicional posado con la prensa, acompañados de la princesa Leonor y la infanta Sofía. La elección no fue casual: el lugar reúne más de ocho siglos de historia y un jardín mediterráneo único.
Un jardín con historia real desde 1860
La conexión de la realeza con Alfàbia se remonta a la reina Isabel II, quien visitó la finca en 1860 durante su viaje oficial a Mallorca. Aquella estancia dejó una huella imborrable: el llamado Jardinet de la Reina, un rincón íntimo que aún hoy recuerda su paso. La monarca quedó cautivada por la combinación de naturaleza y arquitectura que ofrecía la posesión.
Según fuentes históricas, Isabel II recorrió los senderos sombreados y disfrutó de las vistas de la Serra de Tramuntana. Su visita contribuyó a poner el lugar en el mapa de la aristocracia de la época. Desde entonces, Alfàbia ha mantenido un vínculo especial con la Corona, que se renovó con la visita de los actuales Reyes en 2023.
Ocho siglos de transformaciones
Los orígenes de Alfàbia se remontan a la Mallorca islámica del año 902. Entonces, la finca pertenecía al visir Ben Abet y destacaba por su sofisticado sistema hidráulico, con acequias y estanques que aún funcionan. Tras la conquista de Jaume I en 1229, la propiedad pasó por varias manos hasta recaer en la familia Zaforteza, actual propietaria.
La casa rural comenzó a transformarse en el siglo XV, con la construcción de la residencia familiar. En el siglo XVI se añadió una torre defensiva, y en el XVIII llegó la reforma barroca más importante, con la fachada de piedra rojiza atribuida al arquitecto Joan d'Aragó. También de esa época es la reconstrucción de la pérgola con juegos de agua, el elemento más fotografiado del conjunto.
En el siglo XIX, con el auge del romanticismo, se incorporaron zonas verdes de estilo inglés que contrastan con el trazado geométrico islámico. En 2011, los jardines fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, un reconocimiento que subraya su valor cultural y paisajístico.
Un oasis para el visitante
Para el lector mallorquín, Alfàbia es un destino accesible a solo 17 kilómetros de Palma. La finca abre al público de martes a domingo, con horarios que varían según la temporada. La entrada cuesta 10 euros para adultos y 6 para niños, un precio que incluye el recorrido por los jardines y la casa señorial.
Quienes lo visitan pueden pasear entre naranjos, limoneros y palmeras, y descubrir rincones como el Jardinet de la Reina o la pérgola barroca. El sistema de riego islámico, que aún distribuye el agua de la sierra, es uno de los mayores atractivos. No es de extrañar que la realeza haya elegido este lugar para sus momentos más íntimos en la isla.
La finca también ofrece visitas guiadas que explican la historia de cada rincón. Para los amantes de la fotografía, la luz de la tarde es ideal para capturar la fachada barroca y los reflejos en los estanques. Un plan perfecto para una escapada de fin de semana.
¿Cuánto cuesta la entrada a los Jardines de Alfàbia?
La entrada general cuesta 10 euros para adultos y 6 euros para niños de 6 a 12 años.
¿Cómo llegar a los Jardines de Alfàbia desde Palma?
Se llega por la carretera Ma-11 de Palma a Sóller, en el kilómetro 17, en Bunyola.
¿Qué horario tienen los Jardines de Alfàbia?
Abren de martes a domingo, de 10:00 a 18:00 en invierno y hasta las 20:00 en verano.

