El portavoz de Esquerra Oberta de Bunyola, Joan Luna, denunció ante la Guardia Civil insultos homófobos, amenazas y el lanzamiento de petardos contra su domicilio tras cuestionar la pantalla instalada por un bar para ver el Mundial. La alcaldesa, Marian Serralta (PP), condena los hechos pero afirma que el edil "iba provocando".
El concejal de Esquerra Oberta de Bunyola (EOB), Joan Luna, ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil por un ataque con petardos, insultos homófobos y amenazas que sufrió el pasado martes, tras la victoria de España ante Francia en el Mundial. Los hechos ocurrieron después de que Luna publicara un mensaje en redes sociales cuestionando la pantalla gigante que el bar Ca s'Espardenyer instaló en la plaza del pueblo para seguir los partidos.
La alcaldesa: "Ha querido provocar"
La alcaldesa de Bunyola, Marian Serralta (PP), ha condenado los ataques, pero al mismo tiempo ha justificado la reacción de los agresores. "Ha querido tener protagonismo, ha querido provocar por redes y, claro, la gente joven tiene la mecha corta. No está bien y lo condeno, pero es un provocador", declaró Serralta a este diario.
La "provocación" a la que se refiere la alcaldesa es el comunicado de Luna en el que trasladaba las quejas de varios vecinos por la "sobreocupación de la plaza" y denunciaba un supuesto trato de favor del equipo de gobierno hacia el bar. "La alcaldesa nos dijo que no tenía ni idea de que el bar había colocado un televisor orientado hacia la calle y altavoces dirigidos a la plaza", escribió Luna en su mensaje.
Sin permiso municipal, según el Ayuntamiento
Serralta ha defendido que la instalación de la pantalla no requería autorización municipal. "Es una vez cada cuatro años. Cuando hay un Mundial, los bares siempre ponen sus televisores en las fachadas. No di permiso porque no hacía falta. No es ilegal poner un televisor y yo siempre he visto los Mundiales en el bar del pueblo", aseguró.
La primera edil rechaza que existiera un trato de favor hacia Ca s'Espardenyer y considera que Luna ha aprovechado la polémica para "ir en contra del equipo de gobierno". "Si cualquier otro bar hubiera puesto una televisión, tampoco le habría dicho nada. Es una costumbre cultural", afirmó.
Ataque con petardos y banderas de extrema derecha
Según la denuncia de Luna, tras el partido del martes, un grupo de jóvenes comenzó a insultarle en la plaza, donde estaba instalada la pantalla, y posteriormente se desplazaron hasta su domicilio, donde le lanzaron petardos mientras continuaban las amenazas y los insultos homófobos.
La alcaldesa también se ha pronunciado sobre la presencia de varios jóvenes con una bandera de la Cruz de Borgoña durante el partido, un símbolo utilizado por la extrema derecha. Serralta asegura desconocer su significado y lo ha calificado como "una bandera más".
Serralta insiste en que "condena los insultos y los ataques", aunque mantiene que el portavoz de la oposición "iba provocando" y que ha sido "poco tolerante". "Ha querido politizar los partidos de fútbol para ir en contra de todo el pueblo. El fútbol es uno de los deportes que más gusta y une", sostiene la primera edil, que añade que a Luna "le molesta España" y que, "si hubiera jugado el Barcelona, no habría dicho nada".
Por su parte, Joan Luna ha afirmado que no se dejará amedrentar y que seguirá ejerciendo su labor de oposición. "No voy a permitir que me callen con amenazas y violencia. Esto es un ataque a la democracia y a la libertad de expresión", declaró el concejal.
Los hechos han generado un intenso debate en Bunyola, un municipio de unos 7.000 habitantes donde la política local se ha visto sacudida por esta polémica. Mientras unos vecinos apoyan a la alcaldesa y consideran que Luna "se ha pasado", otros condenan la violencia y exigen una investigación de los hechos.
La Guardia Civil investiga la denuncia y ha tomado declaración a varios testigos. De momento, no hay detenidos. El caso ha llegado también al Parlament balear, donde la oposición ha pedido explicaciones al Govern sobre la actuación de la alcaldesa.

