El fuego, declarado este sábado en la Vall d'Uixó, ha obligado a evacuar a miles de personas de una quincena de pueblos de la Plana Baixa. Las llamas avanzan sin control y ya han arrasado cientos de hectáreas.
Un devastador incendio forestal iniciado este sábado en el término municipal de la Vall d'Uixó, en la comarca castellonense de la Plana Baixa, ha provocado el desalojo de aproximadamente 18.000 vecinos de 15 localidades. Las llamas, avivadas por el viento y las altas temperaturas, han obligado a las autoridades a activar evacuaciones masivas para proteger a la población.
Los primeros desalojos afectaron a unos 8.000 residentes de la Vilavella, Artana, Eslida, Alfondeguilla y el barrio Toledo de la Vall d'Uixó, así como a zonas del barrio Carbonaire de esta misma localidad. La orden de evacuación se produjo de forma repentina, generando escenas de tensión y nerviosismo mientras los vecinos intentaban abandonar sus hogares con sus propios vehículos. Los servicios de emergencia ayudaron a las personas mayores y dependientes a salir de sus viviendas.
Posteriormente, se ordenó el desalojo preventivo de Alcudia de Veo, Tales y sus urbanizaciones, Artesa (pedanía de Onda), Aín y una zona de montaña de Betxí, sumando otros 2.000 evacuados. Más tarde, los municipios de Sueras, Torralba del Pinar, Villamalur, Fuentes de Ayódar, Ayódar y Chóvar también recibieron la orden de abandonar sus casas, elevando la cifra total a 18.000 personas.
Las autoridades han habilitado la residencia de Burriana y el polideportivo de Nules como centros de acogida para los desalojados que no tienen familiares o amigos donde alojarse. Allí se les proporciona asistencia básica y alojamiento temporal mientras la situación se estabiliza.
El incendio, que comenzó en una zona de difícil acceso, ha arrasado ya cientos de hectáreas de masa forestal. Los equipos de extinción trabajan sin descanso para contener las llamas, pero las condiciones meteorológicas adversas complican las tareas. La Guardia Civil ha cortado varias carreteras en la zona para facilitar las labores de evacuación y evitar el acceso a las áreas afectadas.
Desde el Govern balear, se sigue con preocupación la evolución del incendio, aunque por el momento no hay constancia de que afecte a residentes de las Islas. No obstante, se recomienda a los mallorquines que tengan previsto viajar a la Comunidad Valenciana que consulten el estado de las carreteras y sigan las indicaciones de las autoridades.
El fuego ha provocado también cortes de suministro eléctrico en algunas localidades, y la calidad del aire se ha visto afectada en un radio de varios kilómetros. Las autoridades sanitarias recomiendan a la población de las zonas cercanas permanecer en interiores con las ventanas cerradas.
El presidente de la Generalitat Valenciana ha visitado la zona del siniestro y ha prometido todos los recursos necesarios para combatir el incendio. Se espera que en las próximas horas se pueda evaluar con mayor precisión la superficie quemada y los daños materiales.
Para los vecinos de la Mallorca, este suceso sirve como recordatorio de la importancia de la prevención de incendios forestales, especialmente en un contexto de cambio climático que incrementa el riesgo de fuegos devastadores. Las autoridades insulares recomiendan extremar las precauciones durante las salidas al campo y evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o llamas.
La evolución del incendio en Castellón se sigue minuto a minuto. Se espera que en las próximas horas se pueda contener el avance de las llamas si las condiciones meteorológicas mejoran. Mientras tanto, los 18.000 desalojados permanecen a la espera de poder regresar a sus hogares, aunque las autoridades advierten que la prioridad es garantizar su seguridad.

