El asturiano, que ya dirigió al equipo en 2017, regresa al banquillo bermellón tras el descenso a Segunda División. En su puesta de largo, pidió calma y destacó la importancia de los fichajes de Adrián Fuentes y Arnau Puigmal.
Luis García Plaza ya es oficialmente el nuevo entrenador del Real Mallorca. El técnico asturiano, que sustituye a Vicente Moreno tras el descenso a Segunda División, se ha presentado este jueves ante los medios en Son Moix con un discurso firme y lleno de ambición. "Sé a lo que he venido", afirmó, dejando claro que no está en la isla para hacer turismo.
Un discurso sin concesiones
García, que ya dirigió al Mallorca en la temporada 2016-2017, no eludió preguntas. "No se asciende ni en octubre ni en febrero", sentenció, pidiendo paciencia a la afición. El preparador insistió en que el camino será largo y que habrá momentos malos. "Hay que tener equilibrio", recalcó.
El técnico sabe que esta es su gran oportunidad tras sus etapas en el Espanyol y Las Palmas, donde no logró los objetivos. "Vengo con hambre", dijo, y eso es una bendición para un club que necesita recuperar la ilusión. "Hay que vender ilusión por regresar a Primera", añadió.
Fichajes y proyecto
El director deportivo, Pablo Ortells, y el consejero delegado, Alfonso Díaz, también estuvieron presentes. Ambos necesitan un proyecto sólido tras el traumático descenso. Los dos primeros fichajes, Adrián Fuentes y Arnau Puigmal, son una declaración de intenciones. "Son un fantástico fondo de armario", valoró García.
El técnico elogió al delantero, procedente del Córdoba, y al extremo, que llega libre del Almería. "Tienen que llegar futbolistas diferenciales en todas las posiciones", advirtió, pero confía en que la dirección deportiva aproveche que el club tiene más presupuesto que sus rivales directos. "Está en sus manos", concluyó.
El reto de la afición
Para el aficionado mallorquinista, la llegada de Luis García supone un soplo de aire fresco después de una temporada amarga. El equipo arrancará la pretemporada en julio y el objetivo es claro: pelear por el ascenso. García ya sabe lo que es jugar en Segunda con el Mallorca y conoce la exigencia de una hinchada que no perdona.
El técnico pidió "calma" pero también "trabajo bien hecho". La primera piedra ya está puesta. Ahora toca construir. El primer partido oficial será en la primera ronda de la Copa del Rey, aún sin fecha, y la Liga arrancará en agosto. Los abonados esperan con ilusión el nuevo proyecto.

