La manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ recorrió este sábado Madrid con el lema 'Disidencia y resistencia'. Los convocantes denuncian que las agresiones al colectivo se han triplicado en los últimos dos años.
La manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ ha teñido este sábado las calles de Madrid de banderas arcoíris, música y reivindicación. Bajo el lema '¡A las calles con orgullo! Disidencia y resistencia', miles de personas han recorrido el trayecto entre la glorieta de Atocha y la plaza de Colón para exigir un Pacto de Estado contra los discursos de odio y el desarrollo efectivo de las leyes de igualdad ya aprobadas.
La marcha, convocada por la Federación Estatal LGTBI+ (FELGTBI+) y COGAM, arrancó a las 19:00 horas con una cabecera encabezada por representantes institucionales y de las organizaciones organizadoras, entre ellos el presidente de COGAM, Ronny de la Cruz, y la presidenta de FELGTBI+, Paula Iglesias. Tras ellos, una segunda pancarta con el lema '¡Pacto de Estado contra los discursos de odio ya!' agrupaba a más de una veintena de entidades sociales, sindicales y del tercer sector.
Reivindicaciones de fondo: derechos amenazados
Los organizadores han recordado que, según sus datos, las agresiones al colectivo LGTBI+ se han triplicado en los últimos dos años. Por eso, insisten en la necesidad de seguir ocupando el espacio público. "Vamos a seguir reivindicando nuestros derechos y celebrando nuestra existencia. Es un llamamiento a la movilización social, pero también es un recordatorio del poder de esa movilización y un llamamiento a la responsabilidad", señaló Paula Iglesias antes del inicio de la marcha.
Ronny de la Cruz explicó el significado del lema de este año:
"Disidencia, porque el orgullo nació para ser incómodo y resistencia, porque sabemos que los derechos no están grabados en piedra. No vamos a permitir que nos los quiten."Ambos dirigentes han exigido recursos para aplicar las leyes ya aprobadas, el reconocimiento de los derechos de las personas intersexuales y no binarias, y la culminación de la reforma legislativa para penalizar las llamadas terapias de conversión.
Ambiente festivo y presencia política
A pesar del tono reivindicativo, el ambiente fue alegre durante todo el recorrido, con carrozas, música y un mar de banderas arcoíris. Tampoco faltaron representantes de los principales partidos políticos. El vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, acusó a la izquierda de "robar derechos" al "intentar hacerse con según qué banderas". Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, reivindicó la necesidad de "blindar los derechos conquistados" y avanzar en la protección del colectivo.
El recorrido finalizó en la plaza de Colón con la lectura del manifiesto, que puso el broche central a los actos del Orgullo de Madrid, iniciados el jueves y que se prolongarán hasta el domingo con distintas actividades. Para los vecinos de la capital, la jornada ha supuesto un despliegue logístico considerable, con cortes de tráfico y refuerzo del transporte público, pero también una oportunidad para celebrar la diversidad en las calles.
La cita concluye con un mensaje claro: la lucha por la igualdad real continúa, y la movilización social sigue siendo la herramienta para no dar ni un paso atrás.
