El absentismo laboral en la restauración de Mallorca alcanza cifras récord, con un 12% de bajas, según la patronal CAEB. Los empresarios denuncian que muchos trabajadores ni siquiera se presentan al primer día de trabajo.
El absentismo laboral se ha convertido en la principal pesadilla de los dueños de bares y restaurantes de Mallorca. Según datos de la patronal CAEB, el sector registra ya un 12% de ausencias no programadas, una cifra que no deja de crecer desde la pandemia y que este año se ha disparado de forma especial. "Desde el Covid cada vez es más alto y este año ha crecido mucho. Debemos estar alrededor del 12% y sigue en aumento", asegura Juan Miguel Ferrer, presidente de Restauración de CAEB.
El problema va más allá de las bajas médicas
Ferrer subraya que el fenómeno no se limita a las bajas por enfermedad. Cada vez son más frecuentes los casos de personas que aceptan un puesto de trabajo, son dadas de alta por la empresa y finalmente no llegan ni a presentarse el primer día. "Al empresario le cuesta el alta y luego la baja, y ni siquiera aparece", lamenta.
El presidente de los restauradores critica que la legislación actual ofrece poco margen de maniobra a las empresas. "Hay más derechos que obligaciones. Solo puedes ir acumulando faltas y, cuando una persona suma las suficientes, ya tienes un motivo para despedirla", señala. Para el empresario de la isla, esta situación genera una sensación de desprotección que dificulta la gestión diaria de los negocios.
"No faltan camareros, falta vocación"
Ferrer rechaza de plano el tópico de que en Mallorca falten camareros. En su opinión, el verdadero problema es otro: la falta de profesionales que quieran dedicarse al sector de forma estable. "Necesitamos gente que se quiera dedicar a este sector. Gente de oficio, de profesión. Una cosa es trabajar en hostelería porque piensas que te vas a forrar y otra muy distinta querer hacer de esto tu profesión", afirma.
Incluso califica de "leyenda urbana" la idea de que la demanda se concentra solo en verano. "Hay quien dice que faltan camareros del 15 de junio al 10 de septiembre, pero esa gente hay que contratarla antes y, además, hay momentos en los que el volumen de clientes simplemente te supera. No puedes tener el mismo número de trabajadores en julio que en octubre", explica.
Para el lector de la isla, esto se traduce en que, pese a la alta demanda de empleo estacional, los restaurantes no logran retener personal cualificado durante todo el año, lo que repercute en la calidad del servicio y en la presión sobre los equipos que sí se quedan.
Salarios altos pero vivienda inaccesible
Respecto a las condiciones económicas, Ferrer descarta que los salarios sean el problema. "Somos el convenio que mejor paga de España", asegura. Según sus datos, un trabajador sin experiencia puede percibir una nómina cercana a los 1.800 euros, a la que se suman las propinas, mientras que para la empresa el coste total oscila entre los 2.900 y los 3.200 euros mensuales, además de retribuciones en especie como las comidas.
Sin embargo, el presidente de CAEB señala con rotundidad el acceso a la vivienda como el principal escollo para contratar. "Sin ningún tipo de duda", responde al ser preguntado por esta cuestión. El aumento del coste de la vida y la falta de nuevas viviendas en relación con el crecimiento de la población han complicado todavía más encontrar personal.
Para el vecino de Mallorca, esto significa que, aunque un camarero pueda ganar un sueldo digno, gran parte de su renta se va en alquiler, lo que desincentiva la entrada al sector o provoca que muchos trabajadores opten por marcharse a otras zonas.
En cuanto al turno partido, Ferrer no lo considera el origen del problema. "Va intrínseco a la hostelería. Si se puede hacer turno seguido, se hace, pero hay negocios en los que no es posible", sostiene. Un dato práctico: los empresarios recomiendan a los interesados en trabajar en el sector que se formen previamente y busquen estabilidad en un mismo establecimiento, ya que la rotación constante perjudica tanto al negocio como al trabajador.
¿Cuál es el nivel de absentismo en la restauración de Mallorca?
Según CAEB, el absentismo ronda el 12%, una cifra que no deja de crecer desde la pandemia.
¿Por qué los empresarios de restauración denuncian desprotección?
Consideran que la legislación laboral actual permite que los trabajadores falten sin consecuencias rápidas, y que los trámites de alta y baja suponen un coste para la empresa.
¿Cuánto gana un camarero sin experiencia en Mallorca?
Un camarero sin experiencia puede cobrar unos 1.800 euros al mes, más propinas, y el coste para la empresa ronda los 2.900-3.200 euros mensuales.
