La patronal Restauración Mallorca CAEB considera desproporcionada la medida antitabaco que prohibiría fumar en las terrazas de bares y restaurantes, y advierte de que reduciría la competitividad de la isla como destino turístico.
La asociación Restauración Mallorca CAEB ha mostrado su rotundo rechazo a la propuesta de prohibir fumar en las terrazas de bares y restaurantes de la isla. La organización, que agrupa a miles de establecimientos hosteleros, considera que la medida es desproporcionada y que podría tener consecuencias negativas para la economía local, especialmente para el sector turístico.
Según la patronal, la restauración y el turismo son pilares fundamentales de la economía balear. Recuerdan que el turismo representa más del 40% del PIB de Baleares, y que las actividades de comercio, transporte, hostelería y ocio suponen más del 41% de la estructura productiva del archipiélago. Además, Mallorca concentra más del 71% de los visitantes que llegan a las islas y genera más del 72% del gasto turístico, en un año en el que Baleares recibió más de 19 millones de turistas.
Desde Restauración Mallorca CAEB insisten en que las terrazas no son un elemento accesorio de la hostelería, sino que forman parte del propio producto turístico de la isla. "La terraza no es un espacio accesorio para la hostelería mallorquina, sino que forma parte del propio producto turístico; por lo que limitar su funcionamiento sin valorar el impacto económico supone perjudicar a un sector que sostiene miles de empresas, empleos y buena parte de la economía de la isla", señalan desde la asociación.
La organización también advierte de que España ya cuenta con un elevado grado de cumplimiento de las políticas internacionales de control del tabaquismo, por lo que considera innecesario endurecer la normativa sin analizar previamente sus efectos económicos y sociales. En este sentido, comparan la propuesta con la regulación de otros destinos competidores del Mediterráneo, como Francia, donde la reciente ampliación de los espacios libres de humo dejó fuera a las terrazas de bares y restaurantes, una decisión que, según la patronal, busca proteger la actividad hostelera.
Para Restauración Mallorca CAEB, una prohibición total podría influir en la experiencia de algunos visitantes internacionales y hacer que Mallorca pierda atractivo frente a otros destinos europeos donde sigue estando permitido fumar en espacios abiertos. La patronal subraya que la medida podría reducir la competitividad de Mallorca como destino turístico y afectar directamente a la rentabilidad de miles de establecimientos.
La organización asegura que comparte el objetivo de proteger la salud pública, pero entiende que extender la prohibición a todos los espacios exteriores no responde a un criterio equilibrado. En su opinión, cualquier cambio normativo debería tener en cuenta las consecuencias económicas que podría generar en una comunidad donde el turismo y la restauración son dos de los principales motores de la economía.
La patronal también muestra su preocupación por las posibles sanciones que podrían derivarse de la nueva normativa. Aunque no se han detallado las cuantías, temen que las multas puedan ser elevadas y suponer un lastre adicional para un sector que ya ha sufrido los efectos de la pandemia y la inflación.
De momento, la propuesta de prohibición de fumar en terrazas sigue en fase de debate, sin que se haya concretado una fecha para su posible entrada en vigor. Restauración Mallorca CAEB ha anunciado que seguirá defendiendo los intereses del sector y que buscará el diálogo con las administraciones para encontrar una solución que compatibilice la salud pública con la viabilidad económica de la hostelería mallorquina.

