El sindicato USAE ha alertado de que la residencia de mayores de La Bonanova, en Palma, alcanza hasta 33 grados en algunas estancias, incumpliendo la normativa laboral. La organización reclama al IMAS una actuación urgente.
El sindicato USAE ha denunciado este martes que la residencia de mayores de La Bonanova, en Palma, registra temperaturas de entre 30 y 33 grados en distintas dependencias desde el inicio del verano. La organización advierte de que esta situación pone en riesgo tanto a los residentes como a los trabajadores del centro.
En un comunicado, USAE asegura que lleva años alertando de este problema, que se repite cada periodo estival. El sindicato atribuye la situación a la “dejadez” del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS), al que acusa de no adoptar las medidas necesarias para garantizar unas condiciones ambientales adecuadas.
Según los datos facilitados por el sindicato, la lavandería y el comedor alcanzan los 33 grados, mientras que algunas habitaciones y la sala de baño geriátrico llegan a los 32. Asimismo, en la unidad de paliativos se registran 31 grados y en los vestuarios del personal se han medido hasta 30 grados.
USAE sostiene que estas temperaturas incumplen el Real Decreto 486/1997 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, que establece que las condiciones ambientales no deben constituir una fuente de incomodidad para los trabajadores y que deben evitarse las temperaturas extremas.
El responsable de Acción Sindical de USAE en Baleares, Alejandro Juan Alonso, reclama al IMAS que actúe “de forma urgente” para instalar un sistema de climatización que garantice el descanso y el bienestar de los usuarios del centro. “Estamos hablando de usuarios geriátricos que precisan unas condiciones climáticas adecuadas para evitar daños físicos”, señala Alonso, que considera “inadmisible” que el problema continúe sin resolverse pese a ser conocido desde hace años.
El sindicato defiende que una inversión en la climatización de las residencias es necesaria para preservar una atención de calidad y unas condiciones de trabajo seguras para los profesionales. USAE insiste en que el IMAS debe adoptar medidas para solucionar de manera definitiva una situación que, según denuncia, vuelve a repetirse este verano en la residencia de La Bonanova.
La residencia de La Bonanova, dependiente del IMAS, alberga a personas mayores con distintos grados de dependencia. Las altas temperaturas, agravadas por la falta de aire acondicionado en varias zonas, afectan especialmente a los residentes más vulnerables, que pueden sufrir golpes de calor o deshidratación. Los trabajadores, por su parte, denuncian que las condiciones laborales son insostenibles, con temperaturas que superan los 30 grados en vestuarios y otras áreas comunes.
Desde USAE recuerdan que ya en veranos anteriores se habían registrado quejas similares sin que se hubieran implementado soluciones permanentes. El sindicato confía en que esta nueva denuncia impulse al IMAS a tomar medidas concretas antes de que se produzcan incidentes mayores.

