Un hombre de 48 años chocó contra dos vehículos estacionados en la calle Arquebisbe Aspàreg de Palma y se dio a la fuga. Minutos después regresó y confesó a la Policía Local que "se quedó en blanco".
Los hechos ocurrieron pasadas las dos de la tarde del domingo en la céntrica calle Arquebisbe Aspàreg de Palma. Según informó la Policía Local, un turismo impactó violentamente contra dos coches que estaban estacionados en el margen derecho de la vía. La colisión fue tan fuerte que uno de los vehículos fue desplazado varios metros y acabó empotrado contra la fachada de un edificio.
Tras el siniestro, el conductor responsable abandonó el lugar a toda prisa sin dejar sus datos. Una patrulla de la Unitat de Vehicles d'Accidents (Uvac) se desplazó al punto tras recibir el aviso de varios vecinos. Los agentes comprobaron los importantes daños materiales en los dos coches aparcados y comenzaron a recoger restos del vehículo causante para identificarlo.
El conductor regresa y confiesa
Cuando los policías aún estaban realizando las pesquisas, un hombre se acercó andando hasta ellos. Se identificó como un español de 48 años y, sin rodeos, admitió ser el responsable del accidente. El conductor explicó que, tras el golpe, “se quedó en blanco” y reaccionó huyendo del lugar, pero que al recapacitar decidió volver y asumir su responsabilidad.
El hombre acompañó a la patrulla hasta una calle cercana donde había estacionado su coche tras la fuga. Los agentes comprobaron que el vehículo presentaba los daños compatibles con el siniestro. Acto seguido, le practicaron la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado negativo, descartando así el consumo de alcohol como causa del accidente.
El conductor manifestó que circulaba en dirección a la plaza Miquel Dolç cuando perdió el control del turismo, se desvió a la derecha y golpeó los dos coches estacionados. No ha trascendido si el hombre ha sido denunciado por abandono del lugar del accidente, un delito tipificado en el artículo 382 del Código Penal que puede conllevar penas de prisión de seis meses a dos años y la retirada del carné de conducir.
El pánico al volante, una reacción más común de lo que parece
La excusa del conductor, “quedarse en blanco”, no es un caso aislado. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), muchas personas que sufren un accidente experimentan una reacción de estrés agudo que les lleva a actuar de forma impulsiva, como huir del lugar. Sin embargo, los expertos recuerdan que abandonar un siniestro es siempre una mala decisión y agrava las consecuencias legales.
En este caso, la vuelta del conductor y su confesión voluntaria podrían ser consideradas como un atenuante. Los vecinos de la zona, que vieron los coches destrozados contra la fachada, se mostraron aliviados al conocer que el responsable había sido identificado y que no se trató de un acto de vandalismo intencionado.
La Policía Local de Palma ha abierto un atestado por daños y lo ha puesto a disposición judicial. Los propietarios de los dos vehículos siniestrados deberán presentar la correspondiente denuncia para reclamar los daños a la aseguradora del conductor responsable, que ya ha sido identificado.
Mientras tanto, el conductor de 48 años podría enfrentarse a una multa de hasta 6.000 euros y la pérdida de puntos en el carné por abandono del lugar del accidente, aunque su confesión y la ausencia de heridos podrían suavizar la sanción. La calle Arquebisbe Aspàreg ha recuperado la normalidad, aunque los vecinos ya miran dos veces antes de aparcar en esa acera.
¿Qué debe hacer un conductor tras un accidente sin heridos?
Debe detenerse, intercambiar datos con los afectados y llamar a la policía. Abandonar el lugar es un delito penado con hasta dos años de cárcel.
¿Puedo reclamar los daños si el causante huye pero luego vuelve?
Sí. Si el responsable es identificado, su seguro debe cubrir los daños. Es importante denunciar el siniestro ante la policía y aportar las pruebas.

