Los restaurantes de Mallorca reciben más solicitudes que nunca para cubrir puestos de camarero, pero la rotación es vertiginosa: muchos abandonan tras medio turno y ni siquiera devuelven el uniforme. El precio de la vivienda y el ritmo del sector, claves del problema.
Los meses de mayor actividad turística vuelven a abrir un debate que cada verano se repite en Mallorca: ¿faltan o no camareros? La respuesta ya no es tan sencilla como hace unos años. Los currículums siguen llegando cada día a cafeterías y restaurantes tanto de la Playa de Palma como del centro de la ciudad. El problema, coinciden muchos de los profesionales que atienden cada día a decenas de clientes, no es tanto encontrar personas como dar con trabajadores que quieran hacer del oficio una profesión, aguantar el ritmo que exige la restauración y, sobre todo, poder permitirse vivir en la isla.
Un sector que busca relevo
Las respuestas son tan diferentes como los establecimientos. Hay quien culpa al elevado precio de la vivienda, otros señalan directamente al horario partido y tampoco faltan quienes consideran que el principal problema es la falta de relevo generacional de los más jóvenes que no aguantan el ritmo. Todos coinciden en una cosa: ser camarero en Mallorca sigue siendo una de las profesiones mejor remuneradas gracias a unas propinas que, en muchos casos, pueden suponer entre 20 y 100 euros diarios, aunque ese dinero extra cada vez compensa menos el coste de vivir en la isla.
Por las mañanas, la mayoría de establecimientos se preparan para una jornada frenética. Luce el sol, la brisa marina es prácticamente inexistente y la sensación térmica supera los 30 grados. Caminar es sinónimo de sudar. Playa de Palma comienza a llenarse de turistas que colocan sus toallas en la arena antes de bañarse en el agua, que este año sí es transparente.
Buscar personal desde febrero
Algunos aprovechan para coger fuerzas en el By Nicole Cafe Mohn, un popular café y restaurante especializado en desayunos que, cerca del mediodía, apenas tiene una mesa libre en la terraza. Allí, entre cafés, zumos y tostadas, Nicole explica que completar la plantilla continúa siendo uno de los mayores retos de cada verano.
«Esta temporada ha ido un poco mejor para nosotros, pero es una realidad que faltan cocineros y camareros en el sector. El problema es que no hay pisos para vivir. Completar el equipo es difícil; nosotras empezamos a buscar personal en febrero».
La vivienda aparece una y otra vez durante el recorrido. Cambian los locales, pero el diagnóstico apenas varía. A escasos metros, un restaurante alemán comienza a abrir sus puertas mientras una enorme pantalla espera el siguiente partido del Mundial de fútbol. Ángel Hernando sonríe al comprobar que Alemania ya ha quedado eliminada. «Es una alegría que ya no esté», comenta, consciente de que el volumen de trabajo será menor que si los de Nagelsmann siguieran compitiendo.
La rotación es tan alta que algunos empresarios relatan casos como el de un camarero que hizo medio turno, se fue y no regresó ni para devolver el uniforme. Un ejemplo que ilustra la dificultad de retener talento en un sector donde la demanda de empleo es alta, pero la oferta de candidatos estables, baja.
Para el vecino de la Playa de Palma, la situación se traduce en terrazas con menos personal y tiempos de espera más largos. En el centro de Palma, la tónica es similar: locales que cierran un día a la semana por falta de relevos o que reducen horarios. La patronal del sector ya ha alertado de que, sin una solución al problema de la vivienda y sin una mejora de las condiciones laborales, la próxima temporada podría ser aún más crítica.
De cara al verano que viene, los empresarios recomiendan a los interesados en trabajar de camarero que empiecen a buscar empleo ya en febrero y que consideren opciones de alojamiento compartido fuera de las zonas turísticas para poder afrontar el coste de vida en la isla.
¿Por qué faltan camareros en Mallorca si llegan muchos currículums?
El principal problema no es la falta de candidatos, sino la alta rotación: muchos abandonan tras poco tiempo por el ritmo del sector, los horarios partidos y, sobre todo, el elevado precio de la vivienda en la isla.
¿Cuánto puede ganar un camarero en Mallorca con propinas?
Las propinas pueden suponer entre 20 y 100 euros diarios, lo que hace que sea una de las profesiones mejor remuneradas, aunque cada vez compensa menos el coste de vida.
¿Cuándo hay que empezar a buscar trabajo de camarero en Mallorca para verano?
Los empresarios recomiendan empezar a buscar en febrero, ya que completar las plantillas lleva tiempo y la competencia por los pocos pisos disponibles es alta.
