La manifestación de este domingo en Palma contra la masificación turística ha concluido con enfrentamientos entre la Policía Nacional y un grupo de manifestantes, con al menos siete heridos.
La tarde de este domingo ha dejado imágenes de tensión en el centro de Palma. La manifestación contra la masificación turística, que había transcurrido de forma pacífica durante horas, ha terminado con cargas policiales, disparos de pelotas de goma y al menos siete personas heridas, según han confirmado fuentes sanitarias.
Los hechos han tenido lugar en la avenida Antoni Maura, cuando los manifestantes, tras la lectura del manifiesto en Ses Voltes, han intentado desplazarse hacia el Parc de la Mar. Allí se han encontrado con un fuerte despliegue de la Policía Nacional, que había establecido un cordón en la entrada del aparcamiento.
Según testigos presenciales, un grupo reducido de manifestantes ha comenzado a lanzar objetos, principalmente botellas de plástico, contra los agentes. Esta actitud ha sido recriminada por otros participantes en la protesta, que han intentado mantener el carácter pacífico de la convocatoria.
La respuesta policial no se ha hecho esperar. Los agentes, pertrechados con escudos y pistolas lanzadoras de proyectiles de goma, han realizado alrededor de una veintena de disparos y han cargado con sus porras contra varias personas. Una de ellas, un joven, ha resultado herido en la cabeza con una herida sangrante que le ha dejado tendido en el suelo, siendo posteriormente atendido por una ambulancia del SAMU 061.
El servicio de emergencias también ha asistido a otros manifestantes, aunque la mayoría presentaban lesiones leves. En total, fuentes del 061 han informado de al menos siete personas atendidas, ninguna de gravedad.
Durante más de una hora, los enfrentamientos han proseguido de forma intermitente entre un grupo minoritario de manifestantes, algunos con el rostro cubierto, y la Policía Nacional. Se han registrado al menos tres cargas policiales adicionales en distintos puntos de la zona.
Mientras tanto, un grupo mayoritario de asistentes ha continuado con la protesta de forma pacífica. En un momento dado, han entonado 'La Balanguera', el himno de Mallorca, frente al despliegue policial, en una escena que ha sido calificada por algunos como emotiva.
La multitud se ha ido dispersando progresivamente, y poco antes de las 23.00 horas la zona ya había quedado prácticamente despejada, cuatro horas después del inicio de la manifestación.
La convocatoria, que había reunido a decenas de miles de personas en el centro de Palma, forma parte de un ciclo de protestas que vienen repitiéndose en los últimos meses en Baleares contra lo que los organizadores consideran una saturación turística insostenible. La plataforma convocante ya ha anunciado que mantendrá las movilizaciones.
Desde el Ayuntamiento de Palma, fuentes municipales han señalado que se está a la espera de los informes policiales para valorar los hechos, mientras que la Delegación del Gobierno en Baleares ha evitado por el momento pronunciarse sobre las cargas.
Para los vecinos de Palma, estos incidentes suponen un nuevo episodio de tensión en una ciudad que vive el debate sobre el modelo turístico de forma especialmente intensa. La avenida Antoni Maura, escenario de los disturbios, es una de las principales vías del centro y ha amanecido este lunes con restos de la protesta, aunque los servicios de limpieza ya han actuado para devolver la normalidad.
La manifestación de este domingo se suma a otras celebradas en los últimos meses en distintos puntos de Mallorca, como Calvià o Manacor, aunque la de Palma ha sido la más multitudinaria y la primera que ha terminado con incidentes de esta gravedad.

