La Policía Nacional ha arrestado a cuatro personas que ocupaban ilegalmente una vivienda en la zona de Playa de Palma. Los detenidos fueron quienes alertaron a los agentes al ver al propietario trepando por la fachada para acceder a su domicilio.
Cuatro personas han sido detenidas en Palma como presuntas autoras de un delito de allanamiento de morada después de que ellas mismas avisaran a la Policía Nacional al ver al dueño de la vivienda intentando entrar trepando por la fachada. Los hechos ocurrieron el pasado martes por la noche, alrededor de las 22:15 horas, en un inmueble situado en la zona turística de Playa de Palma.
Una mujer llamó al 091 para denunciar que un hombre estaba escalando la fachada del edificio para acceder al interior. Varias patrullas del Grupo de Motos de la Policía Nacional se desplazaron hasta el lugar y se entrevistaron con la denunciante, quien afirmó que había comprado la vivienda por 1.500 euros y que residía allí desde hacía algunas semanas junto a varios familiares y amigos, así como seis menores de edad.
Los agentes localizaron al hombre que intentaba entrar, quien se identificó como el propietario legítimo de la vivienda. Explicó que aquel era su domicilio habitual y que se había ausentado durante dos semanas por un viaje. Añadió que la central de alarmas le había notificado que personas extrañas habían accedido a la propiedad, por lo que acudió al lugar y, al no poder abrir la puerta, optó por trepar por la fachada.
Durante las gestiones, los policías averiguaron que esa misma mañana un grupo de personas había introducido muebles y enseres en la vivienda. Al entrar acompañados del propietario, este pudo comprobar que faltaba la cadena de la verja, la puerta de acceso estaba forzada y habían desaparecido muebles del salón y la cocina, así como ropa y libros. Además, el sistema de alarma y las cámaras de seguridad estaban inutilizados. También detectó que habían accedido a un almacén de la parcela, donde faltaban utensilios y botes de pintura.
Los agentes procedieron a la detención de las cuatro personas que ocupaban la vivienda, dos hombres y dos mujeres de nacionalidad española, como presuntos autores de un delito de allanamiento de morada. Los seis menores que se encontraban en el interior fueron entregados a un familiar.
Este caso pone de relieve la creciente problemática de la okupación en Mallorca, que afecta tanto a propietarios particulares como a entidades bancarias y fondos de inversión. Según datos del Colegio de Administradores de Fincas de Baleares, los casos de ocupación ilegal han aumentado en los últimos años, especialmente en zonas turísticas como Playa de Palma.
El propietario, que ha recuperado su vivienda, ha anunciado que interpondrá una denuncia por los daños sufridos. La investigación sigue abierta para determinar si los detenidos podrían estar implicados en otras ocupaciones similares en la zona.
Para los residentes en Mallorca, este suceso recuerda la importancia de contar con sistemas de seguridad y alarmas conectadas, así como de mantener contacto periódico con vecinos de confianza que puedan alertar ante cualquier movimiento sospechoso. Las autoridades recomiendan no intentar acceder a la vivienda por medios peligrosos, como trepar por la fachada, y contactar siempre con la Policía.

