El rejoneador Diego Ventura actuará el 30 de julio en la corrida mixta del Coliseo Balear, veinte años después de su debut en Palma. Asegura que traerá a sus mejores caballos.
El rejoneador Diego Ventura regresa a la plaza de toros de Palma el próximo 30 de julio, veinte años después de su debut en la capital balear. Lo hará en una corrida mixta junto a los matadores Morante de la Puebla y Sebastián Castella, un cartel que, según el jinete, "la gente puede disfrutar mucho".
Ventura debutó en Palma en 2006 con una novillada de Antonio San Román. Cuatro años después volvió a actuar alternando con Fermín Bohórquez y Andy Cartagena. Desde entonces, no se había anunciado en el Coliseo Balear. "No se han dado las circunstancias para volver antes", explica el rejoneador, que asegura sentir "mucha ilusión" por hacerlo ahora.
Durante años se comentó que Ventura no quería embarcar sus caballos para venir a Mallorca. El propio rejoneador lo desmiente: "Mi ausencia no se debe a que no quisiera embarcar los animales; realmente es que no me llamaron. Hubiera vuelto encantado ya que Palma es una plaza que a mí me gusta mucho, con una gran afición".
Ventura se muestra partidario de las corridas mixtas, como la del 30 de julio. "No pueden darse en todas las ferias ya que nos cargaríamos las corridas del rejoneo, que son muy importantes para nosotros; pero, repito, me gustan las mixtas… se conjuga una importante variedad de estilos", afirma. Añade que ha conseguido "enganchar a aficionados del toreo a pie que ahora disfrutan de los rejones".
El rejoneador cuenta con una cuadra de veintitantos caballos en activo. Entre ellos, destaca a Bronce, Nivaldo, Quirico, Guadalquivir, Lío y Oro Negro, este último de dos años. "Se me hace muy difícil distinguir entre la calidad de unos y otros", confiesa.
Para la cita en Palma, Ventura aún no ha decidido qué caballos traerá. "Suelo escogerlos muy poco antes de la corrida, viendo si hay alguno que esté lesionado, su estado de forma y de entrenar… Me gustaría llevar a Bronce, a Guadalquivir que es la estrella de salida, a Nivaldo, a Oro Negro. Decidiré poco antes de embarcarlos", explica.
Ventura define su estilo como un rejoneo "muy espectacular y muy vibrante". "Creo que mi forma de hacer transmite mucho por la cercanía, por la forma de entrar y salir, de templar. Esta forma de torear puro, de no dejar nada en casa es lo que hace que el público vibre", señala. Asegura que su toreo se basa "en la pureza del rejoneo e intentar hacer las cosas con el mayor riesgo y el mayor ajuste".
El jinete, que no se considera "el número uno" porque "los números así no me gustan mucho", lamenta no estar anunciado en plazas como Sevilla, Pamplona, Santander o Bilbao esta temporada. "Es muy injusto, el año pasado en Santander, en un mano a mano, corté cuatro orejas y este año el que está anunciado es el otro compañero. Y a mí ni siquiera me han llamado", denuncia. En Sevilla, reconoce que "no nos entendimos y no hay que darle más importancia".
La vuelta de Ventura a Palma supone un aliciente para la afición taurina de Mallorca, que podrá ver en acción a uno de los grandes del rejoneo actual. El Coliseo Balear acogerá la corrida mixta el jueves 30 de julio, dentro de la feria taurina de la ciudad.

