Vecinos de la calle Lluís Martí denuncian que un grupo de ex menas argelinos ha convertido un local abandonado en su base para repartirse lo robado, con total impunidad.
La indignación ha estallado entre los residentes de la calle Lluís Martí, en Palma, por la actividad de un grupo de jóvenes inmigrantes argelinos, muchos de ellos ex menas, que han ocupado un antiguo local de la zona. El inmueble, con la entrada principal bloqueada con maderas, se ha convertido en el punto de reunión donde reparten el botín de sus robos.
Los vecinos explican que los jóvenes acceden al interior a través de un agujero en la estructura, una maniobra que realizan a plena vista de viandantes y conductores, según se aprecia en un vídeo al que ha tenido acceso la redacción. La situación se repite cada día y ha sembrado el temor en el barrio, que ya conoce el lugar como la «guarida de los argelinos».
La actividad delictiva de este grupo se centra principalmente en reventar las ventanillas de los vehículos estacionados en los alrededores para sustraer objetos del interior. Entre los artículos robados destacan las balizas V16, que después comercializan en el mercado negro. También se les atribuyen robos con violencia en el Parque de las Estaciones y en la calle Manacor.
La desesperación de los residentes es palpable, ya que aseguran que los okupas actúan con total impunidad. La presencia constante de estos jóvenes, que entran y salen del local a todas horas, ha generado un clima de inseguridad que se ha convertido en el principal motivo de queja vecinal.
De momento, no se ha informado de ninguna intervención policial específica en el inmueble, aunque la presión vecinal crece. Los afectados piden una solución urgente para recuperar la tranquilidad en la calle Lluís Martí y frenar la actividad delictiva que se ha instalado en el barrio.

