La Audiencia de Palma ha juzgado a un empresario neerlandés de 66 años acusado de manipular la contabilidad de una empresa hotelera en Sóller para perjudicar a su exmujer. El acusado niega los cargos y asegura que fue ella quien vació las cuentas.
Un hotelero neerlandés de 66 años se sentó este jueves en el banquillo de la Sección Primera de la Audiencia de Palma acusado de un delito societario. La fiscalía pide tres años de prisión y una multa de 4.320 euros por haber falseado las cuentas de la empresa que regentaba junto a su exmujer, un hotel rural en Sóller, en la Serra de Tramuntana. El hombre, que carece de antecedentes, negó haber actuado con ánimo de perjudicarla.
El origen del conflicto: dos transferencias de 62.500 euros
Según la acusación, el 29 de septiembre de 2014 la exmujer realizó dos transferencias desde la sociedad por un importe de 62.500 euros cada una, una a la cuenta del acusado y otra a la suya propia. Ese mismo día, ella retiró 30.000 euros en efectivo de la cuenta de él. El empresario aseguró que no consintió esas operaciones: “Cinco minutos después de la transferencia, me llamaron del banco para decirme que ella sacaba ese dinero”, declaró ante el tribunal.
El acusado explicó que esas cantidades fueron declaradas por su exmujer como un préstamo de la empresa a cada uno, pero él lo rechazó. “Yo no lo consentí”, subrayó. En su declaración, el hotelero insistió en que no podía devolver el importe porque ella se había quedado con 30.000 euros en efectivo. “Si ella no hubiera hecho esa transferencia, que yo no quería, yo ahora no estaría aquí sentado”, afirmó en el turno de la última palabra.
La defensa: “Ella vació las cuentas y se lo repartió todo”
El abogado del acusado, que también lleva el régimen económico matrimonial, sostuvo que la mujer había reconocido deudas con la mercantil y que fue ella quien vació las cuentas. “Ella vacía las cuentas de su esposo, de ella y de la sociedad y lo reparte y transfiere a otras cuentas. Estas dilapidaciones se reflejan en el proceso de liquidación matrimonial”, señaló el letrado. El hombre reclama a su exmujer un millón de euros por esa vía.
El empresario neerlandés negó haber falseado la situación económica de la empresa, que gestiona un conocido hotel rural a las afueras de Sóller. “No me he quedado ningún dinero de la sociedad ni de mi exmujer”, insistió. Añadió que su abogado le recomendó denunciarla, pero él se negó porque “es la madre de mis hijas”.
Peticiones de la fiscalía y la acusación particular
La fiscalía solicita tres años de prisión y una multa de doce meses a razón de doce euros diarios por un delito societario. En concepto de responsabilidad civil, elevó la petición a 62.500 euros. El ministerio público destacó que el acusado, como liquidador de la sociedad, causó un perjuicio tanto a la mercantil como a su socia.
La acusación particular, en nombre de la exmujer, reclama cinco años de cárcel por falsedad contable en concurso con apropiación indebida. El abogado de la acusación recalcó: “No es de recibo modificar o falsear unas cuentas en perjuicio de mi representada”. El juicio ha quedado visto para sentencia. El vecino de Sóller y el resto de la Mallorca siguen atentos a una resolución que puede sentar precedente en casos de disputas societarias entre exparejas.

