La Guardia Civil halla en un polígono de Palma el mayor alijo de bisutería falsificada de Baleares, valorado en cientos de millones.
La Guardia Civil ha culminado una operación que ha destapado el mayor alijo de joyería falsificada registrado en Baleares. El hallazgo se produjo el pasado 14 de junio en una nave del polígono industrial de Son Castelló, en Palma, donde se escondían más de 115.000 piezas que reproducían diseños de firmas internacionales.
El dispositivo, llevado a cabo por las Patrullas Fiscal y de Fronteras de Porto Cristo, se inició meses atrás tras analizar la documentación de inspecciones previas en comercios de la isla. La investigación condujo a un almacén que funcionaba como centro logístico desde el que se distribuía la mercancía tanto al por mayor como al por menor.
El recuento final arroja 115.535 piezas aprehendidas, entre las que figuran 38.493 pulseras, 35.994 pares de pendientes, 22.064 collares, 10.811 brazaletes y 8.173 anillos. La magnitud de la incautación obligó a que peritos especialistas de las marcas afectadas se desplazaran desde Madrid para evaluar el material.
Según las primeras estimaciones, de haberse vendido como original, el lote habría alcanzado un valor de cientos de millones de euros, aunque se comercializaba a precios muy inferiores. La operación sigue abierta y, por el momento, hay cuatro personas investigadas como presuntas responsables de un delito contra la propiedad industrial.
Las autoridades advierten de que el comercio de falsificaciones no solo perjudica a las marcas y a los comercios legales, sino que supone un riesgo para la salud de los consumidores, ya que estas piezas carecen de los controles de calidad y seguridad exigidos por la legislación europea y pueden provocar reacciones alérgicas.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones en los próximos días.

