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Médicos del Mundo denuncia que los desalojados de la prisión de Palma viven ahora en playas y el bosque de Bellver

Médicos del Mundo denuncia que los desalojados de la antigua prisión de Palma viven ahora en la playa, el bosque de Bellver y la zona de Gesa, tras recibir solo un papel para dos noches en un parque de bomberos.

Marina Alcover··3 min de lectura

Médicos del Mundo alerta de que las personas desalojadas de la antigua prisión de Palma se han dispersado por la playa, el bosque de Bellver y la zona de Gesa, sin una alternativa habitacional real. La ONG critica que el Ayuntamiento solo ofreció un papel con dos noches en un parque de bomberos.

La ONG Médicos del Mundo ha denunciado este miércoles que el desalojo de la antigua prisión de Palma no ha resuelto el problema de las personas sin hogar, sino que las ha invisibilizado. Según la organización, la mayoría de los ocupantes se han trasladado a zonas como la playa, el bosque de Bellver o los alrededores del edificio de Gesa.

Un trozo de papel como única alternativa

En un comunicado, Médicos del Mundo ha criticado duramente la gestión del Ayuntamiento de Palma. La única ayuda que recibieron los desalojados fue "un trozo de papel" que ofrecía la posibilidad de dormir dos noches en el parque de bomberos, según la ONG.

"La realidad se ha impuesto", señala la organización, que asegura que "buena parte de las personas que estaban en la antigua prisión solo han cambiado su ubicación".

La entidad subraya que solo un "escaso número" de afectados está intentando acceder a los recursos públicos de primera acogida, que ya están "saturados". El resto, explican, ha optado por buscar refugio en espacios públicos al aire libre.

Asentamientos improvisados en la ciudad

Los nuevos puntos de acogida improvisados incluyen la zona verde junto al edificio de Gesa, el bosque de Bellver y la playa, donde ya se han detectado incipientes asentamientos. Médicos del Mundo advierte que estas ubicaciones carecen de las mínimas condiciones de salubridad y seguridad.

Para la ONG, la solución "nunca pasará por cerrar asentamientos", ya sean de infraviviendas o de caravanas. "Sin buscar y ofrecer alternativas, sin analizar qué personas y con qué necesidades se encuentran en esos lugares, personas muy vulnerables que no van a desaparecer porque se les expulse de un lugar concreto", argumentan.

"Simplemente se van a trasladar a otro, en unas condiciones personales y sociales todavía peores que las que tenían", añaden desde la organización.

El colectivo insiste en que una ciudad como Palma tiene capacidad para gestionar estas situaciones con más responsabilidad que "entregarles un trozo de papel con la oferta de donde dormir dos noches".

El vecindario, en alerta

Los residentes de las zonas afectadas, especialmente en el bosque de Bellver y la playa, han mostrado su preocupación por la proliferación de estos asentamientos. Algunos temen problemas de convivencia y suciedad, mientras que otros reclaman soluciones sociales definitivas.

Médicos del Mundo pide al Ayuntamiento de Palma que active un plan integral de realojo que contemple las necesidades específicas de cada persona, con especial atención a los perfiles más vulnerables, como mujeres embarazadas o personas con problemas de salud mental. De momento, el Consistorio no ha emitido una respuesta oficial a las críticas.

La antigua prisión de Palma fue desalojada a principios de junio para iniciar las obras de rehabilitación del edificio, que se convertirá en viviendas públicas. Sin embargo, los plazos de entrega de esas viviendas se sitúan a medio plazo, lo que deja a los desalojados sin una solución inmediata.

Escrito por

Marina Alcover

Redactora

Graduada en Periodismo por la Universitat de les Illes Balears y máster en Comunicación Digital. Escribe rápido, corrige despacio y no publica nada que no haya verificado dos veces.