Un adolescente se saltó un control de la Guardia Civil en Palmanova y emprendió una huida de 19 kilómetros que movilizó a 20 coches policiales. Fue detenido en el barrio palmesano de La Soledad junto a otros ocupantes del vehículo.
La noche del pasado lunes se vivió una persecución de película en la Mallorca. Un menor de edad, al volante de un coche, se saltó un control de la Guardia Civil establecido en la localidad de Palmanova y desencadenó una huida que mantuvo en vilo a las fuerzas de seguridad durante 19 kilómetros.
El joven, al percatarse del dispositivo policial, aceleró a fondo y comenzó a circular a gran velocidad, sorteando rotondas en dirección contraria y poniendo en peligro al resto de conductores. Enfiló la autopista de Andratx dirección a la capital balear.
Tras él se congregaron hasta 20 coches patrulla, tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil, que iniciaron un coordinado operativo de seguimiento. La carrera continuó por la avenida Joan Miró, en el Paseo Marítimo de Palma, y terminó en el barrio de La Soledad, donde los agentes lograron interceptar el vehículo.
Detención del menor y otros ocupantes
En el momento del arresto, el menor fue reducido por los agentes. Además, el resto de ocupantes que viajaban en el coche también fueron detenidos tras intentar agredir físicamente a los policías, según fuentes de la investigación.
Por el momento se desconoce si el conductor circulaba bajo los efectos del alcohol o las drogas, aunque los hechos constituyen un claro delito de conducción temeraria. La Guardia Civil ha abierto diligencias y el menor ha quedado a disposición de la Fiscalía de Menores.
Ángulo local: cómo afecta a los vecinos de Palma
La persecución, que discurrió por vías muy transitadas como la autopista de Andratx y la avenida Joan Miró, generó momentos de tensión entre los conductores que circulaban a esas horas. Afortunadamente, no se registraron accidentes ni daños personales, aunque el riesgo fue elevado.
Vecinos del barrio de La Soledad presenciaron el final de la huida, con varios coches policiales cortando el paso al vehículo fugado. La rápida actuación de los agentes evitó que la situación fuera a más.
Este suceso recuerda a otras persecuciones ocurridas en la isla en los últimos años, como la de un conductor que robó un coche en Palma y se estrelló contra una fachada tras una huida similar. En aquella ocasión, el implicado también fue detenido sin causar heridos.
La Policía Nacional y la Guardia Civil mantienen controles periódicos en puntos estratégicos de la Mallorca para prevenir delitos contra el patrimonio, como el que motivó el dispositivo en Palmanova. La colaboración entre ambos cuerpos fue clave para el desenlace.
Las autoridades recuerdan que la conducción temeraria está penada con hasta seis meses de prisión, y en el caso de menores, las medidas pueden incluir internamiento en centros de reforma. El joven ya ha sido puesto a disposición judicial.

