La Guardia Civil investiga la muerte de un turista extranjero atropellado mientras hacía deporte en la carretera de Cala Mesquida. El conductor, que siguió hasta su trabajo, fue localizado tras esconder el vehículo.
El conductor, de 35 años, ha quedado en libertad con cargos tras prestar declaración ante la Guardia Civil de Tráfico de Manacor. Los agentes le imputan un delito de homicidio imprudente y otro de abandono del lugar del accidente. El joven, vecino de Capdepera, circulaba de madrugada hacia su puesto de trabajo en un hotel de Cala Mesquida cuando atropelló al turista sobre las 6:30 horas.
Según fuentes de la investigación, el conductor no se detuvo tras el impacto y continuó la marcha hasta el hotel. A su llegada, llamó a su primo y ambos regresaron al lugar para buscar a la víctima. Fue entonces cuando, según su propio relato, encontraron un reloj y, a pocos metros, un brazo y una pierna seccionados. Alertaron a los servicios de emergencia sobre las 7:00.
Búsqueda entre matorrales con motosierra
Hasta el punto del siniestro se desplazaron patrullas de la Policía Local de Capdepera, de la Guardia Civil de Tráfico de Manacor y de Seguridad Ciudadana, además de varias ambulancias y unidades del SAMU 061. El médico forense también acudió al lugar, una presencia poco habitual en accidentes de tráfico que evidencia la gravedad del suceso.
Tras más de dos horas de rastreo, los equipos de emergencia localizaron el cadáver del turista entre unos matorrales, en un punto que no era visible desde la carretera. El cuerpo había quedado atrapado en la maleza, por lo que se solicitó la intervención de los Bomberos de Mallorca. Dos dotaciones trabajaron con una motosierra para abrirse paso y liberar el cuerpo. El levantamiento del cadáver se produjo a las 11:30 horas.
El fallecido, de nacionalidad extranjera, se encontraba en Mallorca de vacaciones con su mujer. Por la vestimenta que llevaba, los investigadores sospechan que había salido a correr o a caminar a primera hora de la mañana, una práctica habitual en la zona costera de Cala Mesquida.
El conductor escondió el vehículo
El conductor, que sufrió un ataque de ansiedad y tuvo que ser atendido in situ, había escondido el vehículo tras el accidente. Sin embargo, la Guardia Civil logró localizarlo gracias a la declaración del propio implicado y al rastreo de las cámaras de seguridad de la zona. Los agentes se han incautado del turismo para someterlo a la inspección técnica pertinente.
La Guardia Civil de Tráfico se ha hecho cargo de la investigación para esclarecer las circunstancias exactas del atropello y determinar si el conductor pudo haber bebido o consumido drogas. Se espera que en las próximas horas se conozcan los resultados de la autopsia y de las pruebas toxicológicas realizadas al fallecido.
El suceso ha conmocionado a los vecinos de Capdepera, una localidad turística del Llevant de Mallorca que en verano multiplica su población. La carretera de Cala Mesquida, muy transitada por peatones y ciclistas al amanecer, carece de arcén en algunos tramos, lo que incrementa el riesgo para quienes practican deporte al aire libre.
Desde el Ayuntamiento de Capdepera han expresado sus condolencias a la familia del fallecido y han ofrecido colaboración a la Guardia Civil. El alcalde ha recordado la importancia de extremar la precaución en las vías secundarias y ha anunciado que se revisará la señalización en el tramo del accidente.
El conductor, que ha quedado en libertad con cargos, deberá comparecer ante el juzgado de instrucción de Manacor cuando sea requerido. Se enfrenta a penas de prisión de uno a cuatro años por homicidio imprudente y a una multa adicional por abandono del lugar del accidente.
La comunidad de turistas y residentes en Capdepera sigue con atención el caso, que ha puesto de relieve los peligros de compartir la calzada entre vehículos y peatones en horas de baja visibilidad. Las autoridades recomiendan a los deportistas usar ropa reflectante y transitar por zonas habilitadas siempre que sea posible.

