La Audiencia de Palma juzgó ayer a un hombre de 80 años acusado de estafar 850.000 euros a una empresa náutica de Can Picafort en 2008. El acusado, residente en Marbella, se acogió a su derecho a no declarar.
El juicio contra un octogenario por una supuesta estafa de 850.000 euros a una empresa náutica de Can Picafort se celebró ayer en la Audiencia de Palma. El acusado, de 80 años y residente en Marbella, optó por no declarar ante el tribunal de la Sección Primera. La víctima, uno de los socios de la mercantil perjudicada, no compareció al encontrarse en busca y captura por insolvencia punible, según el abogado defensor.
Un testigo clave desvela el rastro del dinero
La vista oral fue breve y se centró en la declaración de un testigo que trabajó con el sospechoso entre 2007 y 2009. Este afirmó que el acusado recibió “una elevada cantidad” de dinero del perjudicado. “Me consta que recibió el dinero y que los cheques fueron cobrados en Madrid. Pero no sé qué hizo con los 850.000 euros”, declaró por videoconferencia.
El testigo detalló que la víctima entregó tres pagarés al acusado, cobrados en un banco de Madrid junto al estadio Bernabéu. “Sé que hubo problemas con ese trato”, añadió. Según su relato, el acusado no atendía las llamadas del perjudicado y daba largas. “Él no quería ponerse al teléfono para hablar del tema de los cheques”, subrayó.
El acusado intentaba comprar en Puerto Portals
El testigo reveló que el octogenario “estaba intentando comprar algo en Mallorca, en Puerto Portals creo”. El perjudicado confiaba en su capacidad económica y esperaba que le ayudara tras la crisis. Sin embargo, el acusado “tenía una cantidad de deudas tremenda”, según el consultor que hizo de intermediario. Este afirmó haber visto los pagarés, pero no presenció la entrega de los cheques.
El fiscal mantiene su petición de tres años y medio de prisión y una multa de nueve meses a 20 euros diarios por un delito de estafa agravada. Además, reclama que el sospechoso indemnice a la empresa náutica con 850.000 euros. La acusación particular eleva la pena a seis años de cárcel, al considerar acreditado el engaño: el acusado se habría presentado como un empresario de éxito para ganarse la confianza de la víctima.
Para los vecinos de Can Picafort, este caso recuerda la importancia de verificar las credenciales de quienes ofrecen inversiones. El juicio queda visto para sentencia, y el tribunal deberá decidir si el octogenario es culpable de una estafa que pudo arruinar a una empresa local.
¿Cuánto dinero se estafó a la empresa náutica?
850.000 euros, según la acusación.
¿Qué pena pide el fiscal para el acusado?
Tres años y medio de prisión y una multa de 9 meses a 20 euros diarios.
¿Dónde reside el acusado?
Actualmente en Marbella, aunque el caso se juzga en Palma.

